Calor

Nadie pronuncia esta exclamación cuando ve a una persona perder el conocimiento, simplemente decimos ¡se ha desmayado!, aunque síncope sería la palabra más correcta para definir médicamente un soponcio: te sientes mal, tu vista se nubla, te mareas... y te despiertas unos instantes después de forma espontánea, salvo un descalabro....
Las altas temperaturas, los cambios de horarios y de alimentación, el mayor número de horas de luz y el aumento de las siestas en esta época provocan el llamado "insomnio de verano"...
¡Nada de pretextos! Ni el frío ni el calor deben ser motivos para dejar de ejercitarse al aire libre, así que presta atención a lo que debes hacer durante estos meses extremadamente calientes para continuar practicando tu deporte favorito sin que el cuerpo lo resienta...
La dieta de verano debe nutrir y refrescar. En esta época del año, es aconsejable que nuestra alimentación sea rica en antioxidantes que compensen los efectos de la radiación solar en la piel y, por supuesto, con alto contenido en líquidos. Este es un menú saludable para disfrutar del calor...
Durante la menopausia la piel se vuelve más fina y está más seca; pierde flexibilidad y contractilidad. El calor aumenta los síntomas y se hace imprescindible un protector solar adecuado y consumir mucha agua...