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Imagen del robot Da Vinci en una intervención. Foto cedida por Quirónsalud

Menos dolor y más rapidez: así cambia la cirugía ginecológica con los robots Da Vinci

La incorporación del robot quirúrgico Da Vinci ha supuesto un punto de inflexión en la cirugía ginecológica, especialmente en el tratamiento de tumores como el cáncer de cuello de útero y el cáncer de endometrio, así como en patologías benignas de alta complejidad, como la endometriosis profunda.

Gracias a su visión tridimensional y a la extrema precisión de sus brazos robóticos, esta tecnología permite realizar cirugías más conservadoras, preservar estructuras nerviosas clave y reducir las complicaciones asociadas a los abordajes tradicionales.

Lo explica el doctor Ginés Hernández Cortés, jefe asociado del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid: «El resultado es un claro beneficio para las pacientes: menos dolor postoperatorio, menor estancia hospitalaria, menor requerimiento de cuidados de herida quirúrgica (al tener pequeñas incisiones) y una reincorporación más rápida a su vida cotidiana, con mejores resultados funcionales y de calidad de vida”.

El hospital acaba de incorporar un nuevo robot quirúrgico Da Vinci 5 (DV5), una adquisición que representa un salto tecnológico importante frente a modelos anteriores, ya que incorpora más de 150 innovaciones de diseño y ofrece una mayor precisión, seguridad, ergonomía y mejora su eficiencia.

Según explica el doctor Hernández Cortés explica que los tumores quirúrgicos que más se benefician del uso del robot quirúrgico Da Vinci 5 son: los cánceres de cuello del útero y los del cuerpo uterino, en concreto los endometriales.

Una mayor precisión y cuidado en las intervenciones

“El robot Da Vinci 5 permite, sobre todo en los casos de necesidad de cirugías más radicales, tener la capacidad de preservar estructuras, sobre todo nerviosas, que permitan evitar determinadas morbilidades a la paciente que estaban presentes cuando el procedimiento se realizaba por vía abierta. También es muy útil en el tratamiento
quirúrgico de enfermedades benignas, como la endometriosis profunda, que suelen tener alta complejidad quirúrgica”, detalla este especialista.

El doctor Ginés Hernández Cortés. Foto cedida

Recuerda el doctor Hernández Cortés que los procedimientos tradicionales implican la apertura de la pared abdominal, “con una incisión habitualmente grande, y el uso de suturas que suponen material extraño al cuerpo”.

Esto hace que la paciente se recupere más lentamente, según prosigue, tenga más necesidad analgésica, además de una mayor incapacidad en el postoperatorio inmediato, junto con una mayor limitación de la vida diaria posterior a la intervención a corto plazo. “El cirujano está sentado durante la cirugía y, por tanto, su cansancio es menor, y la precisión de sus movimientos es mayor gracias a los brazos robóticos”, agrega el doctor.

Se evitan efectos adversos indeseados

Pero, además, el jefe asociado del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid destaca que gracias al robot quirúgico Da Vinci 5, con la visión en 3D que proporciona, la anatomía interna de la paciente se ve especialmente bien, por lo que se pueden preservar mucho mejor las estructuras que no se verían bien en la cirugía abierta. “Esto evita morbilidad en las cirugías radicales ginecológicas, que se asocien sobre todo a mal funcionamiento de la vejiga y del recto”, añade el experto.

Así, incide en que, gracias a la incorporación de las nuevas tecnologías al quirófano permite a su vez que el postoperatorio sea mucho menor y la recuperación de la paciente mucho más rápida.

Eso sí, en última instancia, el doctor Ginés Hernández Cortés pone de relieve aquellas situaciones en las que no sería preceptivo el empleo de este robot quirúrgico, siendo la principal limitación de su uso la presencia de adherencias múltiples y firmes, que no sean posibles de liberar por vía endoscópica.

“Esto sucede sobre todo en pacientes multioperadas y/o que hayan tenido procesos infecciosos o inflamatorios abdominales previos, tales como peritonitis. En nuestra experiencia hemos indicado cirugía robótica en pacientes con obesidad con muy buenos resultados, por lo que para nosotros no es una limitación. El tamaño tumoral, sobre todo a la hora de abordar un caso de cáncer de ovario, o un útero excesivamente grande, también pueden ser una limitación en caso de plantear robótica”, concluye este experimentado cirujano.

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