«Llega el verano, con su calor, la piscina y la playa, pero también la cistitis con su infección urinaria, molestia que las mujeres conocemos muy bien porque la incidencia se dispara en estos meses de bikinazo húmedo y relaciones de pareja a flor de piel, abrasadoras», dice Lisbeth Calzadilla Meré, sexóloga y periodista.
Esta inflamación de la vejiga, que causa picor, ardor, necesidad imperiosa de orinar y cierto dolor en la parte baja del abdomen, es una de las consultas médicas recurrentes en julio y agosto en países como España; y aunque se tomen ciertas precauciones, la cistitis vuelve una y otra vez como si fuera la Navidad.
¿Por qué somos tan vulnerables en verano y qué medidas preventivas están en nuestas manos para que la cistitis no nos arruine el descanso estival?
La cistitis es una infección de orina causada habitualmente por una bacteria. Suele aparecer cuando la zona genital externa se mantiene humedecida.
¿Y qué es lo que sucede en verano?… Que las altas temperaturas y el bañador mojado o húmedo por los constantes chapuzones mantienen la zona genital bajo condiciones perfectas para que las bacterias se reproduzcan a placer… y generen una infección.
Además, bebemos menos agua, a pesar del calor, y hacemos menos pis, muy necesario para limpiar el tracto urinario.
Esto es muy frecuente, de hecho, aproximadamente el 50 % de las mujeres han tenido cistitis en algún momento de su vida y se estima que las consultas por infección urinaria aumentan hasta un 30 %, según los datos que aporta la Asociación Española de Urología.
La cistitis de la que la que hablamos es más veraniega, pero existe otro tipo más sibilino: la cistitis poscoital.
Suele aparecer 24 o 48 horas después de una relación sexual con penetración. En este caso, la fricción puede arrastrar bacterias hacia la uretra y provocar la infección. Esto no tiene nada que ver con la higiene, es simplemente anatomía.

Lisbeth, ¿qué puedo hacer para prevenir la cistitis en verano?, pregunta Ana.
Disponemos de acciones muy sencillas que marcan la diferencia, por ejemplo: beber suficiente agua durante el día, no aguantar las ganas de orinar, cambiarte el bañador mojado cuanto antes… y en el caso de la cistitis poscoital orinar siempre antes y después de las relaciones sexuales.
En todo caso, si sufres cistitis de forma recurrente, será importante consultar a la especialista.
También, contamos con suplementos naturales como el extracto de arándano y la D-manosa, que funcionan muy bien como pauta preventiva.
No tienes porque resignarte a tener cistitis cada verano, ya que si incorporas estos pequeños hábitos saludables podrás disfrutar del bronceado sin escozor y sin molestias.
Y nunca olvides este lema: el sexo siempre debe ser libre, sano y seguro tanto para las mujeres como para los hombres.
La sexóloga, sex coach y periodista, Lisbeth Calzadilla Meré, forma parte del equipo Sexperimentando que dirige la psicosexóloga Nayara Malnero, terapeuta experta en relaciones de pareja.


Debe estar conectado para enviar un comentario.