El final de la cuarentena para los contactos de positivos ha sido acordado este martes por la Comisión de Salud Pública, integrada por directores generales de las comunidades autónomas y del Ministerio de Sanidad, que mantiene el aislamiento de al menos 7 días para las personas positivas en coronavirus.
Recomiendan, no obstante, que durante los 10 días posteriores a la última exposición, extremen las precauciones y reduzcan todo lo posible las interacciones sociales, utilizando de forma constante la mascarilla y manteniendo una adecuada higiene de manos, evitando especialmente el contacto con personas vulnerables.
El pasado 29 de diciembre la Comisión de Salud Pública acordó reducir de 10 a 7 días el periodo de aislamiento domiciliario de las personas infectadas leves de coronavirus, periodo de tiempo que también se acortó a 7 días para los contactos estrechos no vacunados.
Repercusión en las escuelas
El levantamiento de esta restricción para los contactos no vacunados afecta mayoritariamente a los niños que ahora podrán salir de casa si no tienen síntomas a pesar de que haya un caso positivo en la familia.
Esta medida se dejará sentir especialmente en las escuelas en las que, a partir del próximo martes, no será necesario cerrar aulas ni los niños deberán hacer cuarentena cuando en su clase haya cinco positivos o más.

Los niños entre 5 y 11 años están en proceso de vacunación desde el pasado 15 de diciembre. El 57,4% ya ha recibido una dosis y el 18,4% la pauta completa.
El protocolo de actuación en el ámbito escolar que ahora deberá cambiarse establece que, ante la aparición de un primer caso en un aula y hasta un total de 4, los alumnos de infantil y primaria no tienen que hacer cuarentena (excepto personas con inmunosupresión); si los casos ascienden a 5 o al 20 % de la clase, todos son enviados a casa y el aula clausurada.
Pero esto cambiará a partir de la semana que viene, de forma que los niños afrontan los últimos días en los que estarán vigentes la cuarentena; Cataluña ya anticipó esta medida la semana pasada, cuando además dejó de contabilizar los contagios que se producen en los colegios, a excepción de los centros de educación especial.
La mascarilla en interiores
España da un paso más en el diseño de una nueva estrategia de seguimiento y control de la pandemia de covid-19 al que le queda prácticamente eliminar una sola restricción tras el fin del pasaporte covid: la mascarilla en interiores.
Sobre ello ha vuelto a ser preguntada la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros y en la que ha insistido en que confía en que su retirada pueda ser «más pronto que tarde», aunque ha recordado que la incidencia, aunque sigue a la baja -hoy es de 515-, es aún alta y la decisión habrá que tomarla de la mano de los expertos.
Pese a que la incidencia continúa en descenso, los expertos abogan por reducir aún más los indicadores de hospitalizaciones y de ingresos uci antes de tener que prescindir del todo de la mascarilla en espacios cerrados.
Sin embargo, Cataluña y Andalucía han apremiado otra vez a quitarlas ya en los colegios de forma progresiva, comenzando por los niños más pequeños, tal y como propuso hace unos días la Asociación Española de Pediatría y así lo señalarán mañana en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.



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