El Ministerio de Sanidad, que tiene un decálogo de medidas ante la llegada de los primeros días de calor antes del verano, también ha emitido las primeras alertas de riesgo para la salud diseñadas en el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperatura, que este año ha actualizado especificando los grupos que son más vulnerables de cada uno de los niveles.
La llegada de una masa de aire muy cálido procedente del norte de África intensificará el episodio de altas temperaturas actual. Se trata de un «episodio extraordinario de temperaturas máximas», con valores propios de pleno verano, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Como cada año desde hace más de 20, Sanidad activó el pasado 16 de mayo su plan contra el calor, que estará vigente hasta el 30 de septiembre aunque puede ampliarse tanto 15 días por delante como por detrás si las temperaturas así lo justifican.
Amarillo, naranja y rojo
Por primera vez, el plan detalla en qué consiste cada nivel de riesgo, cada uno de los cuales lleva aparejadas unas medidas de coordinación entre instituciones, administraciones y otros agentes implicados.
Así, el amarillo significa que es leve para personas mayores de 65 años con otros factores de riesgo.
El naranja acarrea riesgo leve en población general sin factores de riesgo; moderado para mayores de 65 años en general o menores de 65 años con múltiples factores de riesgo, y elevado para mayores de 65 con factores de riesgo.
Y el rojo o máximo entraña riesgo moderado en población general sin factores de riesgo; elevado para mayores de 65 años y menores de 65 años con algún factor de riesgo; y extremo para mayores de 65 años con otros factores de riesgo adicionales además de su edad.
La prolongación en el tiempo de niveles de riesgo rojo por olas de calor «supone un nivel de riesgo extremo para toda la población, especialmente para las personas en una situación de mayor vulnerabilidad», detalla el documento.

Decálogo contra el calor
Estas son los diez consejos, un decálogo contra el calor, que el Ministerio de Sanidad tiene para una situación de subida de temperaturas:
- Beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se sienta sed y con independencia de la actividad física que se realice a lo largo del día.
- Evitar las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, ya que pueden favorecer a la deshidratación.
- Prestar especial atención a personas vulnerables como bebés y niños y niñas pequeñas, embarazadas o madres lactantes, así como personas mayores o con enfermedades que puedan agravarse con el calor, como las enfermedades cardíacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, patologías que dificultan la movilidad, demencia y otras enfermedades mentales. No abusar de drogas o alcohol.
- Permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refrescarse cada vez que se necesite.
- Reducir la actividad física y evitar realizar deportes al aire libre en las horas centrales del día.
- Usar ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
- Nunca dejar a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a personas menores de edad, mayores o con enfermedades crónicas).
- Consultar a su profesional sanitario ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
- Mantener sus medicinas en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.
- Hacer comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor, como ensaladas, frutas, verduras, zumos…



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