Una nueva molécula anticancerígena y antimetástasis que abre las puertas a nuevas terapias alternativas contra el cáncer acaba de ser descubierta por un equipo internacional de investigadores.
La molécula, bautizada «Liminib», impide el movimiento y la multiplicación de las células cancerígenas, en particular las resistentes a tratamientos de quimioterapia, explicó en un comunicado el Centro Nacional de Investigación Científica francés (CNRS).
La principal característica de «Liminib» es que se trata de una inhibidora de la quinasa o enzima «KIM», cuya presencia excesiva en los carcinomas (cánceres) invasivos favorece la multiplicación de las células y la propagación de la enfermedad.
Esta enzima regula la dinámica del esqueleto interno de la célula, formado por una red de fibras cuyos filamentos le permiten moverse y reproducirse, mientras que la molécula «Liminib» estabiliza y bloquea esa red de fibras, impidiendo que se multipliquen.
Los resultados de un estudio piloto realizado en ratones son «alentadores», según el CNRS, que ha participado en la investigación junto a otros organismos franceses (el CEA, el Inserm y el Instituto Curie) y científicos de Australia y el Reino Unido.
Se ha constatado en el estudio «no sólo una buena eficacia, sino también una buena tolerancia» por parte de los animales tratados.


