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Clínica móvil de Médicos sin Fronteras para atender a pacientes en la regiones de Donetsk (Ucrania). MSF/MIkkel Hórlyck

Dos años de guerra en Ucrania: Faltan servicios para atender la salud física y mental

El 24 de febrero se cumplen dos años de la guerra que Rusia inició contra Ucrania y que está provocando profundas heridas físicas y mentales en la población. Médicos sin Fronteras y Médicos del Mundo, sobre el terreno, denuncian la falta de servicios y piden más apoyo para los servicios sanitarios locales que no pueden hacer frente a todas las necesidades.

En estos dos años de guerra en Ucrania, los enfermos crónicos y los mayores sufren especialmente su profundo impacto, además de producirse el desplazamiento de diez millones de personas que han abandonado sus hogares para buscar seguridad dentro y fuera del país, según Médicos sin Fronteras (MSF).

Esta ONG denuncia la falta de servicios sanitarios cerca de los frentes en el este y el sur del país, especialmente en Donetsk, Jersón, Dnipropetrovsk y Zaporiyia, donde MSF apoya a los servicios locales asistiendo a las víctimas de los bombardeos.

Clínicas móviles de MSF en cien localidades

En 2023, las ambulancias de MSF trasladaron a más de 10.500 pacientes, el 57 % con traumas violentos, a otros hospitales donde pudieran recibir la atención adecuada.

Esta organización médico-humanitaria gestiona clínicas móviles en cien ciudades y pueblos diferentes cercanos a la línea del frente en las regiones de Donetsk, Járkov y Jersón.

Estas clínicas realizaron cerca de 60.000 consultas de atención primaria y más de 3.800 consultas de salud sexual y reproductiva el año pasado.

La mayoría de las personas asistidas son mujeres mayores de 60 años, muchas de ellas con enfermedades crónicas. Mientras que algunas fueron evacuadas, otras no pudieron marcharse u optaron por permanecer en sus comunidades.

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Rita Dmitrenko, de 61 años, es de Kobzartsi, en la provincia de Mykolaiv, en el sur de Ucrania. MSF/Nuria López Torres

Son zonas muy afectadas por los combates y en los que la población sufre mucho. Los servicios básicos se paralizaron casi por completo y, en algunas localidades, el sistema de atención primaria no se ha recuperado del todo por falta de profesionales médicos, instalaciones y medicamentos básicos.

“Tenemos dos equipos: uno compuesto por médicos, enfermeros y psicólogos, que integran clínicas móviles; y otro solo con psicólogos que realizan consultas de salud mental. Visitan con regularidad varias localidades situadas por encima del río Dniéper que marca la línea de frente en estos momentos”, explica Diego Ráfales, coordinador de MSF en las regiones de Mykolaiv y Jersón.

“Los pacientes que tratamos -explica- son en su mayoría ancianos. Nuestros equipos atienden a muchos pacientes graves cuyas dolencias han empeorado por las circunstancias en las que viven, lo que a menudo les causa una angustia extrema. Esto es algo que hemos visto sobre todo en las zonas retomadas en el este y el sur del país”.

Trauma colectivo tras dos años de guerra en Ucrania

Dos años después del recrudecimiento de la guerra en Ucrania, muchas personas viven en casas dañadas, a menudo en condiciones inhóspitas, sin electricidad, calefacción, agua ni medicamentos adecuados, y en muchas zonas sembradas de minas terrestres; y bajo la amenaza constante de la violencia.

“Han sufrido violencia, pérdidas, aislamiento y miedo, y el país está sufriendo un trauma colectivo, las necesidades de atención psicológica son enormes, y sin una atención adecuada el riesgo de desarrollar trastornos mentales más graves es mayor”, afirma Ráfales.

El año pasado, las clínicas móviles de MSF realizaron 12.724 consultas psicológicas individuales.

“Algunas personas están experimentando fuertes efectos psicológicos retardados. El trastorno de estrés postraumático, la ansiedad y los ataques de pánico son síntomas comunes que vemos en muchas partes de Ucrania, tanto si la persona ha huido de los combates como si se ha quedado en las zonas atacadas”, indica el coordinador de MSF.

La salud mental de los adultos es clave para mantener un entorno psicológico positivo en la familia, ya que el estado psicológico de los padres suele reflejarse en los hijos. Por ello, MSF también se centra en proporcionar apoyo psicológico a las familias.

“Al principio de la escalada, detectamos síntomas en los niños como ansiedad, ataques de pánico y miedos. Sin embargo, ahora observamos que los niños han empezado a percibir la situación anormal como normal: se han adaptado a los sonidos de las explosiones, aunque seguimos observando reacciones neuróticas», relata Alisa Kushnirova, psicóloga de MSF.

Situación desesperada del sistema sanitario local

Según MSF, “aunque el sistema sanitario ucraniano ha realizado notables esfuerzos, la situación sigue siendo desesperada. La mayor parte de la respuesta sanitaria corre a cargo de este y de los grupos de voluntarios locales, que han respondido a un aumento de las necesidades, a menudo trabajando en duras condiciones cerca de la línea de frente”.

Las estructuras médicas y el personal sanitario también sufren los ataques y “esto afecta de manera decisiva a las capacidades del sistema sanitario, lo cual es inaceptable, subraya el cooperante de Médicos sin Fronteras que cuenta en Ucrania con 30 trabajadores internacionales y 323 trabajadores humanitarios ucranianos.

Médicos del Mundo: el acento en la salud mental

En el segundo aniversario de la guerra, Médicos del Mundo hace un llamamiento a la comunidad internacional para que apoye el sistema sanitario ucraniano, poniendo especial atención en las necesidades de salud mental de la población, con su campaña de vídeo #ElTiempoQueHagaFalta.

En este tiempo, esta ONG ha atendido a más de 92.000 personas, de ellas más de 17.680 recibieron apoyo psicosocial y de salud mental. En total, esta organización realizó más de 131.900 consultas.

Más de la mitad de la población ucraniana ha sufrido un evento potencialmente traumático y necesitará, de alguna manera, apoyo psicológico, según datos de 2023 del Gobierno de Ucrania y de ONG internacionales.

Las personas que se encuentran cerca de la primera línea son las que más sufren y carecen de acceso a recursos básicos, incluida la atención médica. Pero en otras partes del país, un gran sector de la población también experimenta graves niveles de ansiedad y desesperanza.

“Hay una sensación permanente de incertidumbre que es extremadamente estresante. La guerra profundiza problemas sistémicos, comunitarios e individuales preexistentes. Así que, además del miedo a ser asesinado por un misil, los problemas cotidianos de la gente siguen ahí. Todo esto puede provocar síntomas psicosomáticos graves, ataques de pánico, depresión o algo peor”, afirma Panagiotis Chondros, coordinador de salud mental de Médicos del Mundo.

Subrayan que el sistema de atención de salud en muchos lugares no está preparado para hacer frente a las crecientes necesidades de la población. Por eso Médicos del Mundo apoya el sistema sanitario local con unidades médicas móviles, que integran atención psicóloga.

La organización trabaja también formando a profesionales, como médicos de familia y trabajadores sociales.

Llegada de medicamentos

Por otra parte, la ONG Farmamundi, junto a las organizaciones locales Gender Bureau, IDC y Law Center of Advocate, ha suministrado más de 110 toneladas de medicamentos en los dos años de guerra en Ucrania, 31 de ellas en 2023.

Destacan el envío de 45 kits sanitarios interinstitucional de emergencias con medicamentos, material sanitario y equipos esenciales para atender a unas 10.000 personas durante tres meses y están diseñados para usarse en la fase inicial de una situación de emergencia.

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