Hoy, 24 de octubre, se celebra el Día Mundial contra la Polio, una enfermedad muy contagiosa que afecta sobre todo a los más pequeños y puede dejar secuelas de por vida. Pero, gracias a las campañas de vacunación, el número de casos de poliomelitis se ha reducido en más del 99% en los últimos 28 años. El fin de la polio está más cercate esenciales”

Hacia el fin de la polio
Un funcionario muestra a los periodistas dos dosis de la vacuna contra la polio que se está administrando a los niños de la localidad de Sukabumi, en la provincia indonesia de Java occidental. EFE/Weda
  • 24 de octubre, 2016
  • MADRID/EFE-REPORTAJES/PURIFICACIÓN LEÓN

El presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt, la pintora mexicana Frida Kahlo y el director de cine Francis Ford Coppola contrajeron poliomielitis, una enfermedad que ha causado un enorme sufrimiento en muchos lugares del mundo.

Una menor paquistaní es vacunada contra la poliomelitis en un centro de salud en Chaman, Pakistán. EFE/MATIULLAH ACHAKZAI
Una menor paquistaní es vacunada contra la poliomelitis en un centro de salud en Chaman, Pakistán. EFE/MATIULLAH ACHAKZAI

Esta patología está originada por un virus que invade el sistema nervioso y que puede causar parálisis en cuestión de horas. El virus penetra en el organismo por la boca “transportado en agua o alimentos contaminados con materia fecal de una persona infectada. Después, se multiplica en el intestino y se excreta con las heces, a través de las cuales se puede transmitir a otras personas”, explica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Los síntomas iniciales son fiebre, cansancio, cefalea, vómitos, rigidez del cuello y dolores en los miembros. Una de cada 200 infecciones produce una parálisis irreversible (generalmente de las piernas), y entre el 5% y el 10% de estos casos fallecen por parálisis de los músculos respiratorios”, detalla esta entidad.

La OMS señala que aunque la poliomielitis es un recuerdo remoto en la mayor parte del mundo, persiste en algunos lugares y afecta sobre todo a los menores de 5 años. “Ahora mismo hay dos países endémicos que son Paquistán y Afganistán”, indica Blanca Carazo, responsable de Programas Internacionales de UNICEF Comité Español.

Desde 1988 se ve posible

No obstante, los esfuerzos coordinados en la lucha contra esta enfermedad están dando sus frutos. En 1988 se estableció la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis, liderada por la Organización Mundial de la Salud, la Asociación Rotaria Internacional, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

“Los casos de poliomielitis han disminuido en más de un 99% desde 1988, cuando se calculaba que había 350.000 casos en más de 125 países endémicos, en comparación con los 74 notificados en 2015”, expone la OMS.

En este sentido, Blanca Carazo afirma que la Iniciativa de Erradicación Mundial de la Poliomielitis ha permitido la expansión de la vacunación, que es lo que ha llevado a esta reducción de los casos.

Un niño espera a ser vacunado contra el polio en Lagos, Nigeria. EFE/Onome Oghene
Un niño espera a ser vacunado contra el polio en Lagos, Nigeria. EFE/Onome Oghene

“Intentamos que la vacuna contra la polio se incorpore a los calendarios de vacunación de los sistemas de salud existentes en cada país y que los niños que tienen acceso a centros de salud reciban la vacunación de forma rutinaria allí. Además, hay campañas excepcionales que buscan llegar a pequeños que viven en zonas más aisladas y que no pueden acceder a los centros de salud”, detalla Carazo.

En este sentido, la experta hace hincapié en la importancia que tiene el papel de los voluntarios.

“Para poder llegar a un número muy amplio de niños se requiere un despliegue muy grande y, en algunos países, los sistemas de salud no tienen la estructura necesaria en las zonas más aisladas. Por ello, el que esta iniciativa contra la polio haya apostado por formar a voluntarios y agentes de salud de las propias comunidades ha ayudado mucho”, reitera.

Carazo explica que las campañas de vacunación también han servido para vacunar contra otras enfermedades y abordar distintos problemas de salud de la infancia.

“Dependiendo del país, hemos llevado a cabo, desde campañas de detección de la desnutrición hasta, más allá del terreno sanitario, la promoción de registros de nacimientos, es decir, identificar niños y niñas que no estaban censados”, precisa.

La barrera  de los conflictos

Del mismo modo, la OMS indica que durante las campañas de vacunación contra la poliomielitis también se han administrado suplementos de vitamina A.

Una investigadora indonesia realiza unas pruebas al virus de la polio en un laboratoio de la Red de Laboratorios de la Polio de la región del sureste asiático de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Yakarta (Indonesia). EFE/Bagus Indahono
Una investigadora indonesia realiza unas pruebas al virus de la polio en un laboratoio de la Red de Laboratorios de la Polio de la región del sureste asiático de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Yakarta (Indonesia). EFE/Bagus Indahono

“Como la vitamina A produce una estimulación general de la inmunidad, permite a los niños eludir una serie de infecciones y se calcula que esto ha evitado más de 1,5 millones de muertes”, manifiesta esta entidad.

Sin embargo, estas campañas tienen que superar ciertos obstáculos. Así, Blanca Carazo señala que en Paquistán y Afganistán sigue habiendo resistencia a la vacunación por parte de ciertos grupos religiosos. La responsable de Programas Internacionales de UNICEF Comité Español afirma que, a veces, “se difunden rumores y mitos que dicen que estas vacunas transmiten otras enfermedades o son malas para los niños”.

“Una compañera que trabajaba en Afganistán nos explicaba cómo se sentaba con los talibanes para tratar de convencerles de que vacunar a los niños de poliomielitis es bueno porque previene una enfermedad”, relata.

No obstante, Carazo subraya que el principal problema para llevar a cabo las campañas de vacunación son los conflictos.

“Hay lugares a los que no podemos acceder porque están controlados por grupos armados y donde probablemente haya niños que se queden sin vacunar y, por lo tanto, estén en riesgo”, apunta.

La especialista pone de relieve Nigeria, donde el último caso de polio se había detectado en julio de 2014, por lo que en 2015 dejó de ser un país endémico. Sin embargo, el pasado mes de agosto se detectaron casos de polio en el estado de Borno, al norte, un territorio con presencia del grupo terrorista Boko Haram y en donde se había interrumpido la vacunación.

“Estamos en un momento histórico clave porque tenemos la capacidad de erradicar la polio. No hay muchas enfermedades que se puedan erradicar y con la polio sí es posible. Pero si hay una amenaza contra esa posibilidad son los conflictos y que haya niños que se queden sin vacuna en zonas donde todavía está latente el virus”, destaca.

Foto de archivode Nur Hasanah una niña aquejada de polio intentando andar en el pueblo de Cidahu, en Sukabumi, Java Occidental. EFE/Weda
Foto de archivode Nur Hasanah una niña aquejada de polio intentando andar en el pueblo de Cidahu, en Sukabumi, Java Occidental. EFE/Weda

Carazo afirma que si hay un niño infectado existe el riesgo de propagación de la enfermedad y de que vuelva a aumentar el número de casos. “Al final no debemos olvidar que se trata de niños que pueden quedar con secuelas de por vida”, expone.

El 24 de octubre se celebra el Día Mundial contra la Polio, con el objetivo fijado en erradicar la enfermedad. No existe una cura para la poliomielitis, pero sí se puede prevenir. Por ello, la principal herramienta para combatir la polio es la vacunación. “Cuando se administra varias veces, la vacuna antipoliomielítica puede conferir una protección de por vida”, destaca la OMS.