Liquen escleroatrófico

Gineperiodismo sobre el liquen escleroatrófico

El liquen escleroso es una patología inflamatoria mucocutánea que afecta especialmente a la zona genital de la mujer y del hombre en cualquier etapa de la vida, aunque sea más prevalente en el grupo de mujeres de 40 a 60 años de edad

Esta enfermedad crónica, el liquen escleroso, diagnosticado y tratado en ginecología, dermatología, pediatría y urología, se manifiesta con la aparición de pápulas que conforman placas eritematosas blanquecinas, endurecidas.

Desde el punto de vista clínico, la mujer desarrollará el liquen escleroso habitualmente en la zona de la piel anoperineal, visualizándose una especie de número ocho alrededor de los labios menores y el ano, sin alcanzar a la vagina o el himen.

Si la inflamación que produce el liquen es intensa y duradera puede evolucionar hacia la atrofia, con retracción vulvar y adherencia entre los labios menores, alterando la estructura genital femenina.

Se desconoce el origen del liquen escleroso, que no se contagia, pero cabe señalar algunos factores precursores como la autoinmunidad, la herencia genética, las hormonas sexuales, las infecciones por virus y bacterias, la psoriasis y la diabetes.

«Las estadísticas indican que el liquen escleroso se diagnostica en tres mujeres de cada cien, pero nuestra experiencia en la consulta apunta a que este dato tendría que aumentar hasta el 7-8 % de la población femenina», destaca el Dr. Carlos Amselem Amselem, director médico de la Clínica Gine-3 de Barcelona.

En una entrevista para EFEsalud, la gineperiodista Carmen Sala Salmerón, doctora especialista en tocoginecología y suelo pélvico, reflexiona en voz alta, preguntando al también cirujano ginecológico, acerca de los pormenores de esta enfermedad dañina para el cuerpo y la mente de las mujeres.

Liquen escleroatrófico.

Dr. Carlos Amselem, ¿qué es el liquen escleroatrófico?

El liquen escleroatrófico es una enfermedad que provoca cierto adelgazamiento de las capas de la piel, con pérdida de colágeno (proteína de la piel, pelo, uñas, huesos, etc.), y, por tanto, de su elasticidad.

Se hace presente con picor, escozor y rotura superficial de la piel, produciendo grietas, lo que a su vez dificulta las relaciones sexuales de pareja por la falta de distensibilidad de la horquilla vulvar.

Es una patología que pasa desapercibida en muchas consultas ginecológicas; de hecho, es muy posible, en base a la experienca de Gine-3, que el alcance real no se sitúe en el 3 % actual, sino que su infradiagnóstico englobe a un 7-8 % de las mujeres.

Y recalco que afecta a todos los rangos de edad: niñas, jóvenes y viejas. No es una enfermedad de la edad adulta.

En las mujeres de mediana edad sea hace más evidente porque esta patología de origen incierto da la cara con mayor agresividad, motivo por el cual acuden, entonces, a la consulta ginecológica.

¡Pero ya será tarde!… Deberíamos haber diagnosticado el liquen escleroso de forma precoz.

Cuando las mujeres llegan a nuestra consulta nos confirman un historial de múltiples autotratamientos (cremas de todo tipo indicadas en la farmacia o aconsejadas por amigas y familiares)… Y sólo habrán conseguido, en el mejor de los casos, enlentecer la evolución del liquen.

En este sentido, las mujeres, alarmadas, -cuenta la Dra. Sala- me preguntan dos cosas en la consulta: «¡Liquen!… ¿Qué es eso, Carmen? y ¿por qué me ha salido este liquen a mí?»… Doctor, ¿cuáles son las causas de esta enfermedad?

Ojalá lo supiéramos con certeza. No hay una causa única que provoque la aparición del liquen. Podría ser el envejecimiento de la piel, pero existen más cosas. Seguramente, el origen más claro sea nuestro sistema inmune.

Coloquialmente, el cuerpo se pelea contra esa zona de piel y la castiga. Eso sería dejar una marca genética. Hablamos de autoanticuerpos y de antecedentes familiares con enfermedad inmunológica.

Si hablamos de hormonas, la mayor incidencia en liquen coincide, según los estudios, con niveles bajos de estrógenos, como sucede antes de la primera menstruación y durante la menopausia.

También, el liquen se ha relacionado con enfermedades crónicas como la psoriasis y la diabetes.

Otros estudios han señalado la intervención de bacterias como Borrelia burgdorferi o los virus del papiloma y la hepatitis C.

En cualquier caso, existen agentes externos que aumentan o agravan la evolución de la enfermedad del liquen escleroso: jabones y cremas con Ph inadecuados, compresas hiperabsorbentes, falta de minerales y complementos en la dieta, ropa acrílica generadora de electricidad estática, etc.

Liquen escleroatrófico.

Doctor Amselem, ¿l@s ginecólog@s podemos diagnosticar el líquen durante la exploración de la mujer observando su vulva en la camilla ginecológica o debemos añadir alguna prueba más, como puede ser una biopsia de vulva?

Efectivamente, el primer diagnóstico de sospecha será visual: la piel de la zona vulvar pierde calidad, brillantez, elasticidad, se hace más pálida, más clara. Pero el diagnóstico de certeza hay que realizarlo mediante microbiopsia, es decir, recogemos un pequeño trocito de piel y lo enviamos a histopatología.

¿Y cómo resolvemos el problema del liquen, con terapias de regeneración vulvar?

Sí, pero esa es la segunda línea defensiva. La primera línea de vanguardia se lleva a cabo con las cremas de corticoides, cuyo objetivo es disminuir la inflamación e intentar potenciar la autoregeneración de la piel afectada en la zona vulvar.

En ginecología, estos corticoides se aplican desde hace 20 ó 30 años. Demuestran gran eficacia, pero, al ser el liquen una enfermedad crónica, llegará un momento en el que disminuyen su acción curativa.

Es cuando pasamos a la acción de la segunda línea terapéutica: la regeneración vulvar, conjunto de tratamientos que dependerán del grado de la atrofia.

Cada mujer necesitará una o varias técnicas de regeneración vulvar, siempre en función de su salud, de sus características físicas y de su absoluto bienestar. 

  • Plasma Rico en Plaquetas o PRP. Se extrae sangre de la propia paciente, se centrifuga para separar sus componentes y obtener así el plasma con una concentración elevada de plaquetas. Luego se inyecta a nivel local, en la zona afectada por el liquen escleroso.
  • Infiltraciones de ácido hialurónico para mujeres que padecen sequedad vaginal, picor, irritación o dolor que les impide mantener relaciones sexuales agradables.
  • Rayo láser mínimamente invasivo mediante la inserción de una sonda dentro de la vagina. Se gira y se retira mientras se acciona el láser. El láser abre los poros y la medicación penetra con mejores resultados.
  • Radiofrecuencia. Emisión de calor que actúa sobre el tejido vaginal aumentando la circulación sanguínea.
  • Aplicación tópica de estrógenos en la vulva a dosis mínimas. Actúa directamente sobre la mucosa vaginal, a diferencia de los medicamentos tomados por vía oral.

Ahora se está investigando la eficacia de los exosomas (pequeñas vesívulas extracelulares, fundamentales en la comunicación celular y la reparación de tejidos). Actúan como mensajeros de información genética, proteínas y otros compuestos.

Liquen escleroatrófico

Por último, Dr. Amselem… Como los tratamientos no son curativos, puesto que la enfermedad es crónica, las pacientes tendrán que recurrir a estas terapias ginecológicas durante meses y meses. Por lo tanto, ¿las mujeres con liquen escleroatrófico pueden aguantar económicamente este gasto financiero constante?

«Las terapias innovadoras no son baratas; pero si una mujer con prurito persistente, que no deja de sentir picor y escozor, de sentir irritación y molestias, que no puede descansar bien y, además, sufre lo indecible durante las relaciones sexuales o, directamente, no puede tener sexo, el precio de estas terapias puede resultarle una ganga si soluciona toda su sintomatología.

En cambio, las cremas corticoides de primera lína son relativamente económicas.

Con ambos grupos de tratamientos, clásicos y vanguardistas, podemos ayudar a la inmensa mayoría de las mujeres a convivir toda su vida con un liquen escleroso bajo control.

En consecuencia no es una cuestión de terapias caras o baratas, sino de tratamientos efectivos para cada tipo de mujer», concluye el Dr. Carlos Amselem Amselem, director médico y cirujano jefe de la Clínica Gine-3 de Barcelona.

«Me gusta la respuesta… No son baratos», dice con lógica ironía la Dra. Carmen Sala Salmerón, especialista en calidad de vida de las mujeres, sabiendo lo mucho que sufren y padecen en silencio el liquen escleroso, todavía más cuando las posibilidades económicas brillan por su ausencia y tienen que hacer de la necesidad, virtud.

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