La Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA) conecta a 235 investigadoras del campo del cáncer con 11.000 estudiantes de toda España. Las científicas participantes son desde investigadoras de tesis hasta jefas de laboratorio

Conócelas, una iniciativa para promocionar a las “detectives del cáncer”
Imagen de todas las investigadoras participantes en Conócelas. Imagen cedida por ASEICA.

Conócelas, una iniciativa para promocionar a las “detectives del cáncer”

La iniciativa “Conócelas” surge del grupo colaborativo ASEICA-Mujer de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer (ASEICA) para impulsar y despertar el interés por la ciencia y las vocaciones científicas.

El objetivo de este proyecto es dar visibilidad a las ‘mujeres detrás de la bata’: cómo son, cómo empezaron, cómo orientaron su carrera y cómo han llegado a ser grandes investigadoras punteras en sus campos.

Esta campaña, creada en 2020, conecta virtualmente en su segunda edición a 235 investigadoras del campo del cáncer con 11.000 estudiantes de toda España de colegios, centros y universidades.

Asimismo, se ha creado un mapa interactivo para poder situar a todas las científicas físicamente junto a su imagen y a un hobby.

Una lucha para romper estereotipos

Marisol Soengas, vicepresidenta de ASEICA y responsable de ASEICA-Mujer, explica a EFEsalud que “buscan romper los estereotipos de género y la imagen de la científica como una mujer extraña o solitaria”.

“Nosotros al ver que pasan los años y no cambian las cifras, pensamos que podíamos hacer algo más. Hay muchas mujeres que empiezan la carrera profesional como investigadoras doctorales o posdoctorales y solo una fracción llega a puestos de responsabilidad”, apunta Soengas.

La científica recuerda que “se conocen muy pocas mujeres que trabajan en el campo del cáncer”. Por ello, “Conócelas” quiere dar a conocer a mujeres de todo el rango desde las que empiezan en la investigación a las líderes del campo. 

La iniciativa ha llegado a diversos rincones del país, tanto grandes ciudades como pueblos muy pequeños. La investigadora reconoce que “en la España vaciada ha tenido una muy buena acogida”.

Premios a la promoción de la ciencia

En esta edición, ASEICA ha decidido unirse a la Fundación Merck Salud, institución privada dedicada a la promoción de la salud, para poner en marcha sus primeros premios para el impulso de las vocaciones científicas para centros e investigadoras.

Carmen González, presidenta de Fundación Merck, aclara a EFEsalud que estos premios quieren “animar al alumnado y, en particular, a las niñas, a interesarse por la investigación en cáncer”.

Estos tienen un doble objetivo, premiar a las investigadoras que de manera voluntaria contribuyen a esta actividad y a los centros educativos que se impliquen en esta iniciativa.

Para ello, se han organizado dos categorías: “Premio Investigadoras/Científicas” y “Premio Centros Educativos”.

La primera categoría reconoce a las científicas, donde se otorgarán “40 premios con nombre de mujer”. El galardón consistirá en un curso de liderazgo para trabajar la autoconfianza, un aspecto imprescindible en su trabajo.

En la segunda, se premia a aquellos centros educativos participantes que se impliquen más y muestren interés en la iniciativa. El galardón será material escolar destinado al centro.

¿Por qué es necesario impulsar la ciencia entre las niñas?

Actualmente, la mujer sigue avanzando en todas las profesiones de manera gradual y positiva. Aunque cada vez más mujeres alcanzan puestos de responsabilidad, los datos demuestran que todavía continúa latente una brecha de género.

Carmen González señala: “Estamos trabajando en la dirección correcta y cada vez estamos más cerca de conseguirlo, especialmente gracias a iniciativas como Conócelas”.

“Aunque todavía hay ciertos aspectos en los que puede ser complicado conciliar la vida profesional con la personal, hay medidas e iniciativas que impulsan y luchan para que el techo de cristal se rompa”, apunta.

Sin embargo, la presidenta de la Fundación Merck recuerda: “Si echamos la vista atrás, no hace tantos años, había un panorama muy diferente”.  Un buen ejemplo son las Ayudas Merck de Investigación.

En 1991, se lanzó la primera convocatoria de estas ayudas y el número de proyectos liderados por mujeres no llegaba al 25 %. En 2022, el 50 % de los proyectos recibidos para la misma convocatoria están dirigidos por científicas.

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Una de las ponentes de Conócelas con los alumnos en un colegio. Imagen cedida por ASEICA.

El síndrome del impostor, problema más frecuente

Asimismo, Marisol Soengas cree que “todavía hay también diferencias en cómo se evalúan los currículum y pequeños sesgos, a los que se suma la maternidad”.

“Hemos visto estudios que demuestran que los currículum de mujer se examinan diferente. Los medios de comunicación tienen poca representación de expertas. Y hay un punto de autoconfianza que vemos en mujeres en fases avanzadas de su carrera”, sostiene la científica.

Soengas expone que “sigue habiendo muchos proyectos colaborativos grandes, donde las mujeres solo participan”. 

Según cuenta, este es un aspecto del que se dio cuenta la Melanoma Research Alliance. Por ello, sacó una convocatoria dedicada a proyectos liderados exclusivamente por mujeres. 

La científica matiza que “ese año se doblaron las solicitudes y no porque no estuvieran antes, sino porque no se creían capaces de hacerlo”. 

“Nosotros queremos trabajar en esto porque muchas mujeres siguen sufriendo el síndrome del impostor. Por ello, nuestros lemas de Conócelas son “Yo puedo, tú puedes” y “Detectives del cáncer”, apunta Soengas.

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Investigadoras participantes en la campaña de Conócelas. Imagen cedida por ASEICA.

Apoyo al talento científico

Tanto la Fundación Merck como ASEICA coinciden: “Estamos en el camino correcto, pero que se puede hacer más”.

Marisol Soengas agrega que “hay que estar atentos y ser cercanos con los estudiantes”. La científica recuerda que “el científico se va haciendo poco a poco” y anima a los jóvenes a que se “atrevan” a contactar con los centros de investigación.

“Para ser un buen científico hay que ser “detective” y tener la capacidad de fijarse, ver diferencias e ir un poco más allá. Si a un niño o niña le interesa aprender cosas nuevas cada día, la ciencia es su profesión”, concluye la investigadora.