Tras cerca de dos años de pandemia y seis olas de contagios, la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) ha lanzado la campaña #AtenciónPrimariaNoPuedeMás para llamar la atención de los gestores y políticos ante la “crítica situación de colapso” en la que se encuentran

La Atención Primaria no puede más
Atención Primaria. Foto de la campaña de la SEMG

“Necesitamos que los gestores y políticos se dejen de planes hipotéticos de mejoras a largo plazo, y doten ya del presupuesto y los recursos adecuados a los centros de salud”, reclama la SEMG en esta campaña.

También se dirigen a la población para explicarles la situación que atraviesan y pedirles que no carguen su enfado contra ellos.

Advierten que la debilidad de la situación actual de la Atención Primaria multiplicará los problemas de salud en un futuro no muy lejano debido, por ejemplo, a las limitaciones para aplicar los programas de prevención.

Explican que los profesionales que desempeñan su labor en los centros de salud han realizado, durante toda la crisis sanitaria, un gran sobreesfuerzo que está llegando a su límite con esta sexta ola en la que se ha producido un aumento exponencial de los casos debido a la nueva variante Ómicron.

Sin embargo denuncian que por parte de la Administración sanitaria, tanto central como autonómicas, siguen sin llegar soluciones efectivas que pongan fin a la saturación del primer nivel, hasta el punto de que el funcionamiento presente de la Atención Primaria, y del sistema sanitario en su conjunto, plantea dificultades para afrontar con garantías su objetivo principal, mejorar la salud de los ciudadanos.

Esta no es la primera acción que se lleva en este sentido por parte de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia.

En octubre de 2021, y tras el anuncio del Plan de Acción del Ministerio de Sanidad que a día de hoy sigue sin implementarse, esta sociedad científica recopiló una serie de medidas básicas e indemorables en un documento titulado Propuestas para la mejora de la Atención Primaria tras el inicio de la pandemia Covid-19.

Su contenido fue remitido tanto a la ministra de Sanidad, Carolina Darias, como a las Consejerías de Sanidad de toda España con el objetivo de que sirviese de guía a la hora de abordar la situación de emergencia en la que ya se encontraba por esas fechas el primer nivel asistencial.

La Atención Primaria no puede más

El documento expone hasta 23 recomendaciones generales sobre la situación de la Atención Primaria y otras 17 propuestas para la reorganización de las consultas de los centros de salud.

La SEMG parte de la base de que la Atención Primaria tiene grandes problemas estructurales, al ser un nivel asistencial en el que no ha habido reformas ni inversiones desde hace décadas, lo que ha propiciado llegar a la situación actual.

En este sentido, la SEMG ya pedía urgentemente dotar a la Atención Primaria de los medios necesarios, económicos y estructurales, organizativos y de coordinación, tecnológicos y de acceso de pruebas, para que no sea la puerta de entrada al sistema, sino también la puerta de salida, permitiendo que sea tan resolutiva y eficaz como sus competencias le facultan para ser.

“Redimensionar las plantillas y los cupos para tener el tiempo necesario para poder actuar adecuadamente con nuestros pacientes y, de este modo, mejorar la asistencia. Esto sería posible creando plazas acordes con el servicio y la demanda”.

El déficit de médicos está aumentando porque no se produce un relevo generacional, tal y como se indica en el documento.

“Muchos médicos no quieren trabajar en Atención Primaria debido a la presión asistencial y a las precarias condiciones de trabajo, por lo que es importante dignificar la profesión y estabilizar las plazas, favoreciendo la conciliación familiar y el desarrollo profesional”.

En la introducción de este documento, la SEMG recuerda que en marzo de 2020 fue declarada la pandemia de la COVID-19, y que los Centros de Salud fueron el primer lugar donde se evaluaron a los pacientes con sospecha de coronavirus, “sacando a la luz la precaria situación, tanto en medios técnicos como humanos, y el fracaso de un sistema basado en la hospitalización”.

En este primer nivel se atendió a más del 80 % de los pacientes COVID-19 “en un contexto y condiciones nunca experimentadas” y se mantuvo la atención que no se podía demorar del resto de necesidades de la población, con “una clara entrega y compromiso por parte de todos sus profesionales”.

La SEMG considera que ha llegado la hora de iniciar un cambio en la reorganización “ya que se plantean situaciones y desafíos actuales que su funcionamiento presente no puede afrontar con garantías de cumplir su objetivo principal, que es mejorar la salud de los ciudadanos.”