Agotamiento físico, irritabilidad, despersonalización y ansiedad. Estos son algunos de los síntomas que los sanitarios de España llevan sufriendo cada día desde el inicio de la pandemia. Un programa de intervención psicológica basado en la resiliencia aspira a mantener la salud mental de estos profesionales

La resiliencia, clave contra la fatiga pandémica en los sanitarios
Detalle de un mural pintado en una fachada de Bruselas, en junio pasado, con símbolos de la lucha anticovid. Figuras de dos sanitarios. EFE//EPA/STEPHANIE LECOCQ

La resiliencia, clave contra la fatiga pandémica en los sanitarios

Esta iniciativa parte del Instituto Español de Resiliencia y del Colegio Oficial de Médicos de Madrid a través de un programa online cuyo objetivo, a través de la resiliencia, es fortalecer a los sanitarios frente a futuras pandemias, además de afrontar la actual fatiga pandémica.

“Queremos prevenir el estrés postraumático que están sufriendo muchos profesionales, ya que ellos son los que tienen que cuidarnos y también son personas. Después de dos años de pandemia necesitamos reforzar la salud mental de los sanitarios mediante la transformación del estrés en resiliencia para prevenir que en un futuro se vuelvan más vulnerables”, explica a EFEsalud Rafaela Santos, neuropsiquiatra y presidenta del Instituto Español de Resiliencia (IER).

El proyecto "es muy ambicioso" y estará abierto durante todo 2022. Inicialmente, estaba preparado para acoger a 100 sanitarios, pero ya están trabajando para ampliarlo hasta 1.000. Todos los profesionales del mundo de la salud pueden acogerse al programa, ya que sus destinatarios son “los cuidadores”, e incluso, puede ampliarse a la población general en el futuro.

“Ofrecemos la posibilidad de abrirlo a otros países para que alguien se pueda formar y a la vez de formación a otras personas. La idea es la formación de formadores, puede ser muy beneficioso”, apunta la neuropsiquiatra.

El proyecto consiste en un programa de 30 horas durante cuatro semanas con sesiones de “live learning” adaptadas a cada paciente y con un seguimiento personalizado de un tutor.

En primer lugar, se realizará un diagnóstico para evaluar el punto de partida de la salud mental de cada sanitario y conocer cuál es el mejor procedimiento a seguir.

El programa se compone de cuatro módulos (autoconocimiento, neurociencia y estrés, gestión de las emociones y resiliencia) que se abren cada semana, donde se alojan materiales grabados junto a test de evaluación.

Está conducido por un equipo de profesionales multidisciplinar del mundo de la salud mental y la resiliencia. La dirección corre a cargo de José A. Cabrales, psiconeuroendocrinólogo; Noelia Mata, psicóloga experta en Inteligencia Emocional y Resiliencia; y la propia Rafaela Santos.

Trabajar el estrés

En las sesiones, se comienza desarrollando la parte emocional y posteriormente, se trabaja el estrés. Por último, se ayuda al sanitario a crear y reforzar su resiliencia.

“El estrés crónico es lo que daña al organismo. Un estrés agudo puede llegar a ser beneficioso porque nos vuelve más productivos y nos ayuda a superar los retos, por lo que nos hace sentir bien. El problema es cuando este estrés se va cronificando en el organismo porque no hay posibilidad de recuperación y se van sucediendo retos que no podemos afrontar", manifiesta la experta.

"Esto acaba generando modificaciones en el organismo -añade- que se manifiestan con síntomas de ansiedad, depresión o de estrés postraumático. En un 10 % de las personas que sufren fatiga pandémica se desarrollan estos síntomas y en los sanitarios que hemos atendido está muy presente, por lo que se debe prevenir”.

A pesar de la corta duración del programa, la idea es que las personas atendidas puedan crear una estructura que les permita afrontar futuros retos. En los casos más graves, los profesionales son puestos en tratamiento y si fuera necesario, un tratamiento farmacológico para paliar los síntomas.

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Una sanitaria atiende a un paciente de covid en un hospital de Roma. EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI

La desmotivación, el problema más común

El proyecto, que ha comenzado en enero, refleja que uno de cada dos sanitarios atendidos hasta el momento padecen trastornos del sueño.

No obstante, la neuropsiquiatra apunta que “la desmotivación y el estrés son los síntomas más frecuentes”, además de depresión y problemas de irritabilidad.

“Los profesionales de la salud tienen el riesgo de poder contagiarse ellos mismos y a sus familiares. En su trabajo, se deben tomar decisiones importantes como a quién deben dar un respirador acorde a los protocolos como pasó durante la primera ola. Un entramado más costoso y doloroso que el que sufre la población general”, afirma Rafaela Santos.

“Algunos gobiernos habían puesto en marcha teléfonos de atención, pero estos programas son ineficaces como ocurre con el teléfono del suicidio. Los centros de salud han hecho lo que han podido, pero la vulnerabilidad es más grande que los recursos", señala.

"Desde el Instituto creemos que estos parches no resuelven el problema real, ya que la solución son los programas de intervención y debemos saber comunicárselo a las administraciones. Queremos que este programa se conozca para que los sanitarios sepan que pueden contar con nosotros”, sostiene Santos.

En el caso de los jóvenes profesionales de la salud, esto se magnifica. Recientemente tres médicos residentes de Madrid se suicidaron debido a las duras condiciones, un hecho que preocupa especialmente.

La neuropsiquiatra explica que “los sanitarios jóvenes no están curtidos en la experiencia y comienzan con toda la ilusión para curar y ven con impotencia morir a las personas sin ningún tipo de apoyo”.

Por ello, su intención es “intervenir y ayudarlos en la conversión de esa fatiga pandémica en una situación asumible”.

El síndrome del trabajador quemado

Según el sindicato Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), un 50 % de las plantillas de la sanidad madrileña sufren “burnout”, también conocido como “síndrome del trabajador quemado”, que hace referencia a la cronificación del estrés laboral.

El sindicato denuncia que en torno a un 20 % de los profesionales quieren abandonar la profesión debido a las duras condiciones laborales y un 15 % van polimedicados al trabajo.

La Organización Mundial de la Salud ha denominado a este problema como fatiga pandémica que se refiere a “una reacción de agotamiento, que aparece de forma gradual en el tiempo, frente a una adversidad mantenida y no resuelta, que puede conducir a la alienación y a la desesperanza”.

Esto significa que cuando una persona está sometida durante mucho tiempo a un estrés fuerte crónico e intermitente como ha pasado en esta situación de COVID existe el riesgo de que no haya posibilidades de recuperación.

Según la OMS, un 60 % de la población mundial sufre este trastorno y un 40 % de los españoles. En el caso de los sanitarios, este problema se agrava porque han tenido que seguir atendiendo, doblando turnos y viendo sufrir y morir a sus pacientes.

Desde el Colegio de Médicos y el Instituto de la Resiliencia están ofreciendo becas para participar en el programa gratuitamente gracias al patrocinio de empresas y de fundaciones que se han sumado a la causa como la Fundación La Caixa, Mahou, la Fundación Ramón Areces o la aseguradora Línea Directa. Además, tienen abierto un crowdfunding para que toda la sociedad pueda implicarse y colaborar.

En 2020, el Instituto de la Resiliencia habilitó una línea de teléfono gratuita hasta el verano porque vieron la necesidad de cuidar la salud mental. Atendieron a 432 personas, tanto de la población general como sanitarios y se dieron cuenta de que había un problema.

Muchos sanitarios con los que han contactado explican que “no quieren oír hablar más del covid y ni siquiera de tratamientos porque están cansados y no pueden seguir luchando”.

Por ello, desde el programa enfatizan que, a través de la resiliencia, “es el momento de actuar en el fondo para que recuperen esa capacidad que han perdido durante estos dos años de pandemia y puedan asumir los retos que están por venir”.