Con información del archivo de texto de EFE |
A Matt Damon, 55 años, protagonista de «La Odisea», no se le veía tan delgado desde, quizá, «El indomable Will Hunting», que rodó en 1997. Este cambio de aspecto por razones de trabajo recuerda a los de otros actores y actrices. Cambios, además, drásticos.
Para interpretar a Ulises en la última megaproducción del cineasta Christopher Nolan, estrenada recientemente en España, el protagonista de la saga del agente Bourne adelgazó entre 15 y 20 kilos, según recientes declaraciones suyas, gracias a una rutina muy exigente, controlada médicamente, de deporte y nutrición.
Vamos a recordar casos similares en las siguientes películas:
«El maquinista»: Christian Bale
Caso extremo porque Bale tuvo que adelgazar entre 25 y 30 kilos para esta producción. Siguió durante meses una dieta muy exigente, controlada por un profesional médico.
Según palabras del propio actor, semejante cambio físico era imprescindible para mostrar a un hombre “destruido, en decadencia, en degradación absoluta”, y pensó en la imagen de un cuerpo consumido.
«El diario de Bridget Jones»: Renée Zellweger
En el diario ‘The Guardian’ consta que un equipo de nutricionistas y endocrinólogos trabajó con la actriz para cambiar su aspecto y poder participar en la saga. Diseñaron un plan de comidas frecuentes que no pusiera en riesgo su salud.

“Gordos”: Antonio de la Torre y resto de reparto
El director de la película, Daniel Sánchez-Arévalo, afirmó que los considerables cambios de peso a los que se expusieron los actores y actrices debido al guión estuvieron “controlados y vigilados por nutricionistas, médicos y endocrinos”. La planificación del rodaje se adaptó, de hecho, a los plazos médicos. Por ello, duró 10 meses.
El protagonista, Antonio de la Torre, ganó 33 kilos, lo que le convierte en uno de los casos más extremos.
«Joker»: Joaquim Phoenix
Más de 20 kilos perdió el oscarizado actor para interpretar a este personaje turbulento. Contó con la ayuda del mismo profesional sanitario que le asesoró en «The Master».
Phoenix, quien tiene fama de preparar sus trabajo concienzudamente, no sólo cambió radicalmente su aspecto, sino que se adentró en documentación sobre trastornos mentales para dar con la risa tan particular del personaje central de la película.
«La sociedad de la nieve»: los 30 intérpretes del reparto
El endocrinólogo Antonio Escribano Zafra y su hijo diseñaron un plan para que los actores ganaran primero unos cinco kilos de músculo y después perdieran hasta 30 kilos de peso con el fin de parecerse a las víctimas del accidente aéreo recreado por la película.
Fue una intervención minuciosa, basada en estudios biológicos previos, pruebas de esfuerzo, analíticas, control de la composición corporal, dietas individualizadas, suplementación con vitaminas y minerales y coordinación constante con la dirección.

Incluso se trasladó maquinaria médica a la zona de rodaje y se improvisó una clínica en el hotel del equipo. El objetivo, según el propio médico, era lograr pérdidas de entre 20 y 30 kilos sin comprometer la salud ni el funcionamiento cerebral de los intérpretes.
«Náufrago»: Tom Hanks
Hanks, años antes, interpretó en «Philadelphia» a una persona enferma de sida y adelgazó alrededor de 16 kilos. En «Náufrago» encarna a un viajero que se queda aislado en una isla desierta y perdió entre 20 y 25, pero no sólo eso: también tuvo que engordar.
Precisamente el rodaje se interrumpió durante varios meses para que Hanks pudiera cambiar drásticamente de aspecto, para lo que contó con la ayuda de un médico especializado en nutrición y de un preparador físico.
El propio intérprete reveló tiempo después que las variaciones tan abruptas de peso no favorecieron su salud. En 2013 reveló que padecía diabetes tipo 2 y destacó que no volvería a aceptar papeles que le obligaran a semejantes cambios.
Cambios sin control médico (que haya trascendido)
No consta que Charlize Theron contara con asesoramiento y supervisión médica para engordar más de 20 kilos y encarnar al personaje central de «Monster». Trascendió en su momento que recurrió a alimentos ultraprocesados con el objetivo de lograrlo.
Tiempo después, sin embargo, la actriz alertó de estas prácticas por los riesgos para la salud.
Tampoco consta que Robert de Niro, en otra de las más colosales transformaciones físicas del cine, siguiera prescripciones médicas para engordar entre 20 y 30 kilos e interpretar a un decadente Jake LaMotta en «Toro Salvaje».
En esta película, por cierto, también adelgazó considerablemente. Al ser un biopic sobre LaMotta, le interpreta cuando es un joven boxeador en la cima de su carrera. El método que siguió fue entrenar con la persona que estaba recreando.



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