Las autoridades sanitarias de India confirmaron hace tres meses la reaparición del virus mortal Nipah. Y hace un par de semanas la región de Kerala, al sur del país, elevó la alerta por la muerte de al menos dos personas por esta causa. ¿Qué sabemos de este virus? ¿Cómo se contagia? ¿Hay tratamiento?

Nipah, el virus que ha causado la alerta en el sur de India
Un biólogo sostiene un murciélago. EFE/ Antonio Lacerda

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha incluido al virus Nipah en la lista de enfermedades prioritarias para investigar por su potencial epidémico, junto con el ébola o el zika. Y es que según el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC), la tasa de letalidad se estima entre un 40 y un 75 % o más, en función de la cepa, el acceso a la calidad de la sanidad o la gravedad de la enfermedad.

Es un virus que forma parte de “los malotes del barrio”, ironiza el catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca Raúl Rivas en declaraciones a EFEsalud.

Y es que pertenece al grupo de riesgo de patógenos BSL 4, que es el más alto que existe -en el que está incluido el ébola, por ejemplo- ya que está considerado como un virus emergente muy peligroso, por la alta tasa de mortalidad que presenta y no contar con tratamiento ni vacuna autorizados.

Localizado en puntos concretos

Está localizado en determinados puntos del planeta, sobre todo en algunas partes de Asia, aunque, señala el microbiólogo que, como ya sabemos por la covid, puede salir del continente por viajeros infectados que vuelvan a sus países o residentes en esos lugares que viajan a otros.

No obstante, el reservorio del virus son los murciélagos frugívoros -que se alimentan de fruta-, los denominados zorros voladores, que están en puntos muy concretos, y son donde se pueden producir los brotes. Estos animales son habituales en India, Bangladesh y en algunas zonas de Malasia, entre otros.

Virus Nipah
Una calle de India. FOTO EFE/Miguel Gutiérrez

De hecho, en éste último país fue donde se conoció el virus Nipah, hace relativamente poco tiempo, durante un brote entre criadores de cerdos, en 1999. En Bangladesh se reconoció por primera vez en 2001, y ha sufrido brotes casi anuales desde entonces, según la OMS.

Hay otras regiones que pueden estar en riesgo, añade la OMS, al haberse encontrado pruebas serológicas de su presencia en los murciélagos en varios países como Camboya, Ghana, Filipinas, Indonesia, Madagascar y Tailandia.

¿Cómo se transmite?

Se transmite a través de la contaminación de la fruta o agua por el murciélago que ha dejado sus fluidos, como saliva, heces u orina, y que consumen las personas, sobre todo en puestos callejeros, o los cerdos al dárselas como alimento.

Y en esas zonas, además, “hay una cierta predilección por una bebida que es el jugo de palmera datilera, que se consume a diario y se recoge sangrando las palmeras. Un jugo que también gusta a los murciélagos, que acuden por la noche a por él y si están infectados, depositan el virus a través de sus fluidos”, señala Rivas, quien también es miembro de la Sociedad Española de Microbiología (SEM).

Virus Nipah
FOTO EFE/Orlando Barría

Estas son las principales vías de transmisión pero hay otra, porque el virus Nipah también se puede contagiar por contacto directo de fluidos corporales, tanto de humanos como de animales infectados. Hasta el momento se desconoce si además del cerdo puede haber otro animal que haga de puente en la transmisión.

En el último brote en India, en Kerala, es lo que está ocurriendo, que se está transmitiendo entre personas infectadas.

Síntomas

Hay muchos casos, indica Rivas, que cursan de forma asintomática, pero lo normal es que los síntomas se desarrollen a los pocos días del contagio. Los iniciales son similares a los de una gripe , con fiebre alta , malestar corporal, que evolucionan y pueden producir también convulsiones.

“Los casos graves derivan en encefalitis, es decir, inflamación del cerebro, y también suele haber una afección predominantemente respiratoria y cuando aparecen suelen presentar alta mortalidad”, subraya el catedrático de Microbiología.

¿Qué tratamientos hay?

Al no haber tratamientos específicos para combatir al virus Nipah, los que se administran son para disminuir los síntomas.

Hay tratamientos en investigación, así como vacunas en fase de ensayos clínicos, como la que está basada en ARN mensajero, y que se está probando con éxito en personas de 18 a 60 años y otras se están investigando con virus modificados genéticamente.

¿Cómo se puede prevenir?

A día de hoy la posibilidad de que haya una pandemia global como la de la covid causada por el virus Nipah “es baja”, si bien la propagación del mismo “genera preocupación” por la falta de herramientas para combatirlo aunque los casos están “bastante localizados”.

“De momento hay que seguir con cautela, con precaución y con la vigilancia. La prevención también es fundamental”.

En este sentido, el catedrático de la Universidad de Salamanca detalla que la gente que viaje a esas zonas de India lo hagan siguiendo una sere de recomendaciones.

De hecho, el Ministerio de Asuntos Exteriores español avisa en su web que “ante la incidencia recurrente del virus nipah en el estado indio de Kerala, se recomienda a los españoles que se encuentren en las zonas afectadas que estén atentos a las informaciones e indicaciones de las autoridades locales”.

Añade el Ministerio que se puede consultar toda la información facilitada por el Centro Nacional de Enfermedades.

Virus Nipah
Palmera con dátiles. FOTO EFE/Javier otazu

Para prevenir el virus, las personas que acudan a las zonas afectadas deben evitar beber ese jugo de palmera datilera, también comer fruta fresca y, si lo hacen, lavarla muy bien, así como no tener contacto con cerdos que puedan presentar síntomas de la enfermedad.

El buen lavado de manos con agua y jabón siempre está presente en las recomendaciones, así como evitar el contacto de fluidos con personas que tengan síntomas y hayan estado con una persona infectada.

“Son una serie de normas sencillas que ya conocemos bien y que siguen siendo válidas”, recuerda Rivas.