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EFE/Ana Escobar

El calor provoca sedentarismo y abandono de ejercicio físico: efectos y consejos para evitarlo

Tercera ola de calor, temperaturas que superan los 42 grados. Julio aún no ha acabado, agosto espera. En una situación así es más fácil que haya mayor sedentarismo en la población. La Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física (SERMEF) advierte de las consecuencias de abandonar el ejercicio físico, el terapéutico y de rehabilitación.

Es 24 de julio, se celebra el Día Internacional del Autocuidado, una jornada para reivindicar la importancia de adoptar hábitos saludables y asumir un papel activo en el cuidado de la salud física y mental, sobre todo ante el aumento del estrés, el agotamiento emocional y el sedentarismo.

SERMEF, por ello, a través de un comunicado, anima a la población a adaptar los horarios y lugares de entrenamiento durante los meses de calor. 

Estudio con datos de 156 países

Un estudio publicado recientemente en The Lancet Global Health sirve de base a los expertos de la SERMEF para advertir de las consecuencias que provoca el calor, como el sedentarismo y el abandono del ejercicio físico.

Este análisis, que está elaborado con datos de 156 países entre los años 2000 y 2022, ha revelado que cada mes adicional con una temperatura media superior a 27,8 ºC se asocia con un aumento de 1,5 puntos porcentuales del sedentarismo mundial, que alcanza 1,85 puntos en los países de renta baja y media.

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EFE/ Nacho Gallego

Además, este estudio estima que el sedentarismo y el abandono del ejercicio físico por un exceso de calor podría contribuir a unas 500.000 muertes prematuras adicionales cada año en el 2050.

“El calor está haciendo que muchas personas reduzcan su actividad o dejen de hacer ejercicio durante semanas. La solución no trata de exponerse a temperaturas peligrosas, sino de cambiar el horario, el lugar, la intensidad o el tipo de ejercicio para seguir moviéndose con seguridad”, subrayan los especialistas de la SERMEF en la nota de prensa.

Consecuencias del calor y recomendaciones para el ejercicio

Tal y como advierten los médicos rehabilitadores de España, el calor puede provocar las siguientes consecuencias físicas:

  • Aumenta el flujo sanguíneo hacia la piel.
  • Aumenta la sudoración.
  • Eleva la carga cardiovascular.
  • Favorece la deshidratación.
  • Incrementa la sensación de esfuerzo.
  • Complica realizar algunas actividades al aire libre (correr, caminar, ciclismo).

Es por ello por lo que los especialistas recomiendan realizar otras actividades durante los días de más calor para no caer en el sedentarismo y continuar con el ejercicio físico. Entre ellos, se encuentran:

  • Hacer ejercicio a primera hora de la mañana.
  • Hacer ejercicio al final de la tarde.
  • Buscar espacios frescos y climatizados.
  • Reducir temporalmente la intensidad.
  • Fraccionar el ejercicio en sesiones breves.
  • Acudir a piscinas, instalaciones cubiertas, zonas de sombra o en el domicilio.
  • Caminar o realizar ejercicio en recorridos sombreados, elementos de agua y espacios protegidos del calor.

“Ante la aparición de mareo, debilidad, dolor de cabeza, náuseas, calambres, confusión o agotamiento inusual, debe interrumpirse la actividad y buscar un lugar fresco«, enfatizan los especialistas.

«Las personas con enfermedades crónicas, discapacidad, tratamientos farmacológicos o programas de rehabilitación deben consultar con un profesional sanitario antes de modificar su pauta”, añaden.

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EFE/EPA/ANGELO CARCONI

Importancia de los tratamientos de rehabilitación

Además de la importancia de realizar ejercicio físico y evitar el sedentarismo, es fundamental que las personas que tienen pautado un tratamiento de rehabilitación continúen la rutina, pese al calor y las altas temperaturas.

“La constancia forma parte del proceso terapéutico y una interrupción prolongada puede comprometer avances logrados en dolor, rigidez, movilidad, fuerza y autonomía; dificultar la recuperación tras una lesión o una intervención quirúrgica; y empeorar la capacidad funcional de las personas con enfermedades crónicas”, alertan desde SERMEF.

“Que el calor cambie nuestra forma de hacer ejercicio, pero no nos obligue a dejar de movernos. Adaptar la actividad física es proteger la salud, conservar la autonomía y evitar que el verano se convierta en meses de retroceso funcional”, concluyen desde la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física.

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