Enfermedades respiratorias crónicas.

La clave OMS frente a las enfermedades respiratorias crónicas: prevención máxima

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«Las enfermedades respiratorias crónicas, como la epoc, son prevenibles en su mayor parte, y por lo tanto las políticas públicas sanitarias deben estar dirigidas a cortar por lo sano sus factores de riesgo, como el tabaquismo o la contaminación del aire que respiramos», subraya José Luis Castro, enviado especial del director general de la Organización Mundial de la OMS.

En una entrevista concedida a la Agencia EFE, José Luis Castro, que minutos antes había ofrecido una ‘Conferencia Inspiradora’ en el encuentro ‘Visionarios, Innovación y Futuro’, destaca que «no es asumible que mueran alrededor de cuatro millones de personas cada año porque los países no adopten las medidas de prevención necesarias frente a las enfermedades respiratorias crónicas».

A la vez, y a preguntas de EFE, el Dr. Julio Ancochea Bermúdez, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid y director del programa científico Visionarios 2026, reclama la puesta en marcha de un nuevo estudio epidemiológico en España que supere al ya sobrepasado EPIC-SCAN II del año 2017, fecha en la que se elaboró la fase de trabajo de campo.

«Es trascendental averiguar cuanto antes por qué el infradiagnóstico de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, tercera causa de mortalidad en nuestro país, sigue rondando el 74 % de casos o por qué existen diferencias tan dispares de prevalencia entre Comunidades Autónomas, un 17,3 % en Cataluña por un 9,6 % en La Rioja», plantea.

«Es más, deberíamos poner el foco analítico y preventivo en los pulmones de las mujeres, ya que los datos nos muestran hasta un 60 % de aumento en la prevalencia de la epoc si se comparan los resultados con el estudio EPI-SCAN I de 2007, donde se indicaba un 5,7 % de casos por un 9,4 % del estudio vigente», apunta.

Cabe recordar, además, que el 11,8 % de la población mayor de 40 años padece epoc en España, con un descenso en la prevalencia en los varones: en 2007 la cifra se situó en el 15,1 % mientras que ahora se ha establecido en un 14,6 % de los casos.

«No me cabe duda, es imprescindible un estudio epidemiológico actualizado y profundo de la epoc, ya que se está feminizando y rejuveneciendo y, por tanto, también el infradiagnóstico en las mujeres y las personas jóvenes», recalca el neumólogo de La Princesa.

«Y no sólo por eso, sino porque es imprescindible incluir una investigación a fondo de las consecuencias patológicas de las nuevas sustancias inhaladas (tabaco calentado, cigarrillos electrónicos, vapeadores) que incluyen nicotina y otros agentes cancerígenos o enfermizos, de la contaminación atmosférica y de la respiración de tóxicos en el mundo laboral», añade.

Además, sería muy conveniente introducir en dicho estudio epidemiológico cuantas enfermedades respiratorias crónicas se consideren de alta carga de incidencia, como el asma o las bronquiectasias, caracterizadas estas últimas por la dilatación irreversible y anormal de los bronquios.

«Nuestra motivación es altísima para llevar a cabo un proyecto muy ambicioso que denominamos SCOPES 2027, después de EPI-SCAN II de 2027. Hemos establecido ya un comité institucional y científico y vamos de la mano de la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica) con la colaboración de los CIBERES (centros de de estudios en enfermedades respiratorias, epidemiología y salud pública).

Enfermedades Respiratorias Crónicas (ERC).
José Luis Castro y Julio Ancochea. EFE/María Laorden

Prevención de las enfermedades respiratorias crónicas a nivel mundial

Además de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el asma o las bronquiectasias (no debidas a la fibrosis quística), se agrupan como enfermedades respiratorias crónicas o de la larga duración, no transmisibles, la fibrosis pulmonar, la hipertensión pulmonar, el síndrome de la apnea del sueño o la rinitis alérgica.

Todas ellas tienen en común factores de riesgo como el consumo del tabaco o la exposición al humo, la contaminación del aire en zonas urbanos o ambientes domésticos, las sustancias tóxicas o partículas en el ámbito laboral, las infecciones respiratorias graves durante la infancia o los factores genéticos, como el déficit de alfa-1 antitripsina.

La Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de 545 millones de personas padecen alguna enfermedad respiratoria crónica (ERC), siendo a día de hoy la tercera causa de muerte a nivel global.

La prevalencia de la epoc se sitúa en torno al 12,1 % de la población adulta y produce de 3,2 a 3,4 millones de muertes cada año (18.000 sólo en España, la mayoría hombres).

El asma aflige a más de 260 millones, especialmente a niños y niñas, provocando cerca de 500.000 muertes al año (cerca de 1.100 en España, principalmente mujeres).

«La mayoría de estos cuatro millones de fallecimientos son prevenibles», asegura José Luis Castro, responsable de las enfermedades respiratorias crónicas de la OMS.

«En cuanto a su prevención, primero hay que eliminar sistemáticamente los factores de riesgo a la vez que se implementan el diagnóstico precoz, especialmente con espirometría, y la inmunización con vacunación, cuando proceda», dice José Luis Castro.

«Y con el fin de mejorar la calidad de vida de las personas diagnosticadas de ERC o reducir la mortalidad, caben los autocuidados del paciente para mejorar el uso de los inhaladores, la identificación rápida de las exacerbaciones, los programas de ejercicios físicos adaptados y la educación nutricional», relaciona.

Para el Dr. Julio Ancochea, «la epoc, invalidante, con frecuentes comorbilidades asociadas, es el paradigma de estas enfermedades respiratorias crónicas, ya que tienen un impacto sanitario, económico y social extraordinario».

La prevención de la tuberculosis, que se puede curar por completo

La tuberculosis (TB), básicamente causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis, afecta cada año a 10,2 millones de personas en todo el mundo, especialmente en Asia (69 % de todos los casos) y en África (25 %).

Para que esta enfermedad de origen infeccioso no llegue a provocar secuelas en los pulmones, con daños irreparables, los países deben establecer la ‘Estrategia Fin de la TB’ de la Organización Mundial de la Salud:

  • Diagnóstico precoz con pruebas moleculares rápidas.
  • Aplicar el tratamiento médico universal hasta la curación completa (6 meses para la TB multirresistente).
  • Controlar preventivamente los contactos familiares y sociales del paciente.

«El objetivo de la OMS es reducir un 75 % de muertes por tuberculosis y un 50 % en la tasa de incidencia en el año 2030; cifras que para el año 2035 tendrían que ser del 95 % y 90 %, respectivamente», señala Castro.

Aunque cualquier persona puede contraer la enfermedad, la verdadera causa está en la pobreza, en los países más vulnerables o con sistemas de acceso a los servicios médicos deficientes.

«Nuestra acción incansable contra la tuberculosis se centra en la combinación de un diagnóstico temprano, buscando a las posibles personas infectadas y aplicando los tratamientos eficaces recomendados», anota el especialista en políticas públicas.

En España, la tasa de la tuberculosis disminuyó durante la pandemia de la covid.

«La situación es optimista si nos comparamos con India, Indonesia, China, Filipinas, Pakistán, Nigeria, República Democrática del Congo o Sudáfrica, pero un porcentaje significativo de nuevos casos se diagnostica en la población inmigrante que llega a nuestras fronteras. La tuberculosis es, sin duda, una epidemia de injusticia«, enmarca el Dr. Julio Ancochea.

En el año 2024 aumentó un 10 % la incidencia respecto al año 2023, a diferencia de la Unión Europea, donde se observa una tendencia descedente, como sucede a nivel global.

Por ejemplo, en la invasión o crisis humanitaria de Ceuta, donde el Ministerio de Sanidad de España ha aplicado todos los protocolos de detección precoz de las diferentes enfermedades, se registraron, entre otras, 19 casos de TB (6 no relacionados con el flujo estudiado y 13 casos sí relacionados), según acreditan los informes epidemiológicos correspondientes desde el 29 de julio al 21 de octubre.

La prevención de las neumonías en la infancia y las personas mayores

Las bacterias Streptococcus penumoniae (neumococo), la causa más común en niños y niñas, la Haemophilus influenzae de tipo b, el virus respiratorio sincitial (VRS) y los hongos, estos con mayor incidencia en pacientes con sistemas inmunitarios debilitados, son los microorganismos que originan hasta un 14 % de los fallecimientos en menores de cinco años.

Sumando todas las edades de l@s pacientes, el número de muertes anuales alcanza la cifra de 1,6 millones, de forma mayoritaria en África y en el sur de Asia, sobre todo en países en desarrollo económico.

«La estrategia de prevención de la OMS frente a las neumonías se fundamenta en tres pilares: inmunización mediante vacunas, la forma más eficiente de luchar contra las bacterias y los virus; lactancia materna exclusiva durante seis meses; aporte de micronutrientes a partir de entonces (vitamina A y zinc); lavado de manos e higiene en el hogar; y respiración de aire limpio, sin contaminantes ni humo tabáquico», explica José Luis Castro.

En las personas mayores, por encima de los 60 años de edad, además de hábitos de vida saludables, una deglución segura y una higiene bucodental rigurosa es clave la vacunación ante el neumococo, la influenza o gripe y el coronavirus o SARS-CoV-2.

«Debemos ser conscientes, a la vez, que muchas personas mayores tienen comorbilidades como la diabetes o sufren otras enfermedades, con lo cual tienen más riesgo de desarrollar neumonía. Una realidad que debe guiarles inmediatamente a los servicios médicos al observar o notar los primeros síntomas infecciosos», advierte.

José Luis de Castro, enviado especial de la OMS, ¿qué mensaje final envía a toda la población mundial para afrontar las enfermedades respiratorias crónicas?

«Desde la Organización Mundial de la Salud ponemos el énfasis en que la mayor parte de estas enfermedades respiratorias crónicas y de larga duración son prevenibles, posibilitando, consecuentemente, la reducción sus tasas de mortalidad», garantiza.

«Y un mundo sin tabaquismo y con un aire limpio para respirar, por ejemplo, no sólo transformaría nuestra sociedad de manera sobresaliente, sino que, además, contribuiría al desarrollo económico de los países», concluye.

Doctor Julio Ancochea, ¿cuál debe ser la estrategia nacional contra las enfermedades respiratorias crónicas en España?

«Es imprescindible que nuestros representantes políticos sanitarios sean muy conscientes de la necesidad de una estrategia nacional preventiva de enfermedades respiratorias en España, tal y como sostiene en su nítido mensaje el enviado especial de la Organización Mundial de la Salud», manifiesta.

«No podemos seguir bajo el mismo paraguas que se establece en la estrategia de la cronicidad del resto de patologías, ya que las enfermedades respiratorias crónicas demuestran un impacto enorme a nivel sanitario, económico y social por su prevalencia, sus retos diagnósticos o sus tratamientos, requiriendo un abordaje específico», argumenta.

«Los estudios epidemiológicos y las tasas de mortalidad en enfermedades como la epoc así lo corroboran día tras día y año tras año», atestigua.

«Y en nuestras propuestas vamos todos juntos, desde la Universidad hasta el propio Sistema Nacional de Salud pasando por las sociedades científicas como SEPAR y el conjunto de los representantes de los pacientes FENAER, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) o la European Respiratory Society (ERS)», complementa.

«El proyecto ‘Respirar‘ no puede esperar más. Esto merece una consideración. Millones de españoles padecen enfermedades respiratorias crónicas y la mortalidad es importantísima. Necesitamos actuar y hacer es la mejor manera de decir… ¡Hagamos!«, asevera para finalizar la entrevista el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid.

I Premio Inspiración Infinita 2026.
El Dr. Antonio García García, catedrático emérito de Farmacología de la UAM, actual presidente de la Fundación Teófilo Hernando, recibió de Visionarios el I Premio Inspiración Infinita 2026 por su trayectoria científica y docente, su compromiso con la formación de jóvenes investigadores y su pasión por la poesía. El galardonado ofreció a los asistentes el poema «A un olmo seco», incluído en la obra «Campos de Castilla» (1912) de Antonio Machado, del cual dejamos algunos de sus versos:

«Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento».

Fotografía cedida por Asomega.

El encuentro «Visionarios 2026. Innovacion y futuro de las enfermedades respiratorias», cuyo programa científico estuvo coordinado por el médico epidemiólogo de la Universidad Autónoma de Madrid, Joan B. Soriano, se desarrolló el pasado 29 de octubre en el Hospital de La Princesa y sus ponencias analizaron las vacunas para proteger el pulmón, el tratamiento vanguardista de patologías como las bronquiectasias, la bioingeniería y la transformación de los cuidados respiratorios, los estándares y guías clínicas de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y los últimos avances en cáncer de pulmón.

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