Durante la menopausia la piel se vuelve más fina y está más seca; pierde flexibilidad y contractilidad. El calor aumenta los síntomas y se hace imprescindible un protector solar adecuado y consumir mucha agua...
Las mascarillas, la exfoliación y la hidratación reparan la huella del sol en la piel. Si los placeres del bronceado son para el verano, los del salón de belleza lo son para el regreso a la rutina...