El verano es una época de cierto riesgo ya que las radiaciones del sol pueden dañar la piel y los ojos, mientras que el calor excesivo, las olas de calor, puede afectar a la acción de ciertos medicamentos y multiplicar el riesgo de deshidratación. El Consejo General de Colegios Farmacéuticos lanza una campaña para que la población disfrute de un verano sin riesgos.

Consejos de los farmacéuticos para un verano sin riesgos
Foto cedida

En cuatro infografías los farmacéuticos españoles repasan los efectos y consejos asociados al verano, una campaña en la que también recuerdan el potencial en educación para la salud de la red de 22.198 farmacias y los más de 55.500 farmacéuticos que desarrollan su labor asistencial en estos establecimientos sanitarios.

Hidratación y ola de calor

Según Aquilino García, vocal nacional de Alimentación del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, “el calor extremo produce, entre otros, importantes pérdidas de agua y hace que el cuerpo tenga dificultades para regular su temperatura por mecanismos como la sudoración, todo ello provoca un aumento de la temperatura corporal, situación que si supera los 40°C y se prolonga durante 10-15 minutos puede desembocar en el temido golpe de calor”.

Dependiendo de la cantidad de agua perdida, se producen signos y síntomas que alertan de la necesidad de actuar lo antes posible, desde sed o boca seca, en una primera fase; hasta mareos, delirios e incluso muerte en los casos más graves.

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Infografía Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) establece que las necesidades diarias de agua, de forma general, son de 2 litros para mujeres y 2,5 litros para hombres, aunque estas cantidades variarán dependiendo de su nivel de actividad física, de las condiciones ambientales de cada momento o de su estado fisiológico (embarazo, lactancia, edad avanzada, etc.).

Así, aconsejan:

  1. Bebe antes de tener sed: La sed es un indicativo del comienzo de la deshidratación a nivel corporal. Se recomienda tomar unos 150 mililitros cada hora, aproximadamente.
  2. Bebe agua como bebida principal, aunque también puedes incluir otros alimentos líquidos como zumos de frutas, leche o sopas frías, tipo gazpacho. Además, puedes consumir frutas sólidas
    que aportan gran cantidad de agua (melón, sandía) ya que pueden ayudar a estar correctamente hidratados.
  3. Todas las bebidas no alcohólicas que contengan más del 80 % de agua y menos de 115 mg/100 ml de sodio (sal) son una buena fuente de hidratación.
  4. No están aconsejadas las bebidas alcohólicas. El alcohol deshidrata porque facilita la eliminación de agua por la orina y aumenta la sudoración.
  5. El té y el café tampoco están aconsejados por su carácter excitante.
  6. Las personas mayores, niños y lactantes, por sus propias características, requieren de una mayor atención, es conveniente recordarles la ingesta de agua cada hora.
  7. Come variado y equilibrado, sobre todo frutas y verduras, fraccionándolas a lo largo del día y en cantidades moderadas. Se deben evitar las comidas calientes, pesadas y copiosas.
  8. Protégete del calor evitando las salidas y las actividades en las horas de más calor, así como aquellas que hay que realizar al aire libre (andar, correr…).
  9. Si necesitas salir a la calle, busca sombras, cubre tu cabeza con una gorra o sombrero y usa ropa ligera de algodón y colores claros.

Fotoprotección de la piel

“Las radiaciones UVB, UVA, la luz visible (VIS) y el infrarrojo A (IR-A) siguen provocando quemaduras, fotosensibilidad y alergias solares a corto plazo, y fotoenvejecimiento cutáneo, cáncer de piel y alteración del sistema inmunitario a largo plazo”, alerta del vocal nacional de Dermofarmacia, Tomás Muret en relación a los consejos del verano que ofrecen los farmacéuticos.

Los farmacéuticos explican qué tipos filtros solares y los fototipos y recomendación SPF hay:

  • Orgánicos (químicos): actúan absorbiendo la radiación solar.
  • Organominerales: son filtros orgánicos que, debido al tamaño y disposición de sus partículas, además de absorber también dispersan la radiación solar.
  • Inorgánicos o minerales (físicos): actúan por dispersión, reflexión o refracción de la radiación solar.
  • Biológicos: realmente no filtran la radiación solar, son ingredientes cosméticos antioxidantes que
    neutralizan los efectos nocivos de las radiaciones solares contrarrestando el daño oxidativo que provocan.
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Infografía Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

El uso correcto de filtros solares en función de nuestras costumbres y tipo de piel, son la mejor arma para combatir todos los peligros para nuestra piel, pero además unos sencillos hábitos nos protegerán:

  1. Evita la exposición al sol en las horas centrales del día (entre las 12 y las 16 horas) y las exposiciones prolongadas.
  2. Utiliza un fotoprotector adaptado a tu tipo de piel, incluso en días nublados.
  3. Aplica el protector solar media hora antes de la exposición, y renueva su
    aplicación cada 2 horas, sin olvidar ninguna zona expuesta.
  4. No utilices el fotoprotector una vez superado el PAO ya que puede
    disminuir su eficacia y seguridad.
  5. Los fotoprotectores orales son complementos alimenticios que protegen la piel del daño oxidativo
    y de la degradación de proteínas, lípidos y ADN de las estructuras celulares.
  6. La fotoprotección oral nunca sustituye a la tópica, la complementa para alcanzar una protección solar más profunda e integral.
  7. Hidrata tu piel después de la exposición al sol.
  8. Aumenta las precauciones en niños, ancianos y embarazadas.
  9. Algunos medicamentos (fotosensibilizantes) pueden interaccionar con la radiación solar,
    dando lugar a reacciones de fotosensibilidad o de fotoalergia: antiacnéicos; antihistamínicos; anticonceptivos orales; antidepresivos; diuréticos; antiulcerosos; antiinflamatorios; psicotrópicos o antihipertensivos.
  10. Recuerda que las cremas autobronceadoras no protegen del sol.
  11. Acude al dermatólogo ante la aparición o evolución de un lunar o peca.

Fotoprotección ocular

Los ojos también pueden dañarse si no lo protegemos de las radiaciones solares y el daño puede aparecer en todas sus partes con afecciones como blefaritis en los párpados; fotoconjuntivitis en la conjuntiva; fotoqueratitis en la córnea; cataratas en el cristalino; o degeneración macular asociada a la edad la retina.

Además, existen grupos de población más sensibles a estos peligros, como los niños, adolescentes y mayores, personas de ojos claros, operadas de cataratas, con ojo seco, ciertas alergias o quienes pasan más tiempo expuestos al sol.

María Isabel de Andrés, vocal nacional de Óptica y Acústica del Consejo General de Farmacéuticos apunta algunas de las recomendaciones para proteger los ojos en verano:

  1. Evita las exposiciones prolongadas al sol especialmente entre las 12:00 y 16:00 horas ya que la radiación es más directa y, por tanto, más dañina.
  2. Utiliza sombreros de ala ancha o gorras con visera para proyectar sombra sobre los ojos o también sombrillas y parasoles.
  3. Utiliza gafas de sol homologadas, con filtro UV, durante todo el año.
  4. Para limpiar las gafas de sol, utiliza agua y jabón. No se deben utilizar paños sucios o abrasivos que puedan dañar los filtros o rayar las lentes. También se pueden emplear toallitas húmedas
    preparadas para este fin.
  5. Las gafas de sol se deben guardar en su funda para evitar que los filtros se dañen o las lentes se rayen.
  6. No dejes las gafas de sol en lugares sometidos a altas temperaturas (guanteras del coche, encima de la toalla al sol …), porque se ueden deformar y alterar se los filtros de las lentes.
  7. Si necesitas gafas para miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia, deben llevar también filtro UV.
  8. Para evitar el ojo seco, puedes utilizar lágrimas artificiales.
gafas de sol
Infografía Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

Medicamentos y ola de calor

Otro de los consejos de los farmacéuticos para el verano alude a los posibles efectos de las altas temperaturas es la repercusión sobre la correcta acción de los medicamentos, especialmente en el caso de tratamientos crónicos.

Existen cerca de 7.000 presentaciones de medicamentos, que requieren de ciertas precauciones ante una ola de calor.

Los mecanismos por los que los medicamentos pueden agravar los efectos del calor se resumen en cuatro grandes grupos: funcionamiento del riñón; fármacos que favorecen la pérdida de agua; los que interfieren en la necesaria pérdida de calor y, por último, los que pueden aumentar de forma indirecta la temperatura corporal.

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Infografía Consejo General de Colegios Farmacéuticos.

Estos son algunos de los consejos para el verano del vocal nacional de Oficina de Farmacia del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, Juan Enrique Garrido:

  1. Conserva tus medicamentos en un lugar fresco y seco. La mayoría de los medicamentos se deben conservar a temperaturas inferiores a los 25-30ºC.
  2. Utiliza, tan pronto como los saques del frigorífico, los medicamentos que necesitan conservarse entre 2-8ºC.
  3. Supositorios, óvulos y cremas son más sensibles al calor. 4. Si no hay mención específica a temperatura de conservación, existen estudios que demuestran que esos medicamentos no se degradan cuando son expuestos a temperaturas superiores a 40ºC durante 6 meses.
  4. Si necesitas trasportar medicamentos que sean sensibles al calor, utiliza una nevera portátil si es necesario.
  5. No dejes tus medicamentos durante mucho tiempo ni en la guantera ni el maletero del coche.