hipnosedantes España
EFE/Miguel Toña

El consumo de hipnosedantes en España se dispara en los últimos 17 años

El consumo de hipnosedantes en España no para de crecer y lo hace casi de media un 4,7 % cada año. Tanto es así que en los últimos 17 años se ha triplicado, según un estudio de la Universidad de Santiago de Compostela. Entre las posibles causas se encuentran el aumento de casos de depresión y ansiedad, sobre todo tras las pandemia, pero también otros factores como el desempleo y la precariedad laboral.

El estudio «Consumo de hipnosedantes en España: caracterización y tendencias temporales, 2005-2022», publicado en la revista científica de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SEPAS), también identifica los cambios en el perfil de los consumidores de estos fármacos -utilizados para tratar el insomnio y la ansiedad-, así como las variaciones regionales.

Para hacer el estudio, las investigadoras utilizaron datos de la Encuesta sobre Uso de Alcohol y otras Drogas en España (EDADES), analizaron el consumo en los últimos 30 días, desglosado por sexo, edad y comunidad autónoma entre 2005 y 2022 y, entre otras cosas, evaluaron la tendencia temporal de las prevalencias.

Más mujeres

Los datos muestran que entre 2005 y 2022 aumentó la prevalencia del consumo de hipnosedantes en España de un 3,7 % a un 9,7 %, con un porcentaje de cambio anual del 4,7 %. Y el mayor incremento lo protagonizan las mujeres de 55 a 64 años: el 21,4 % es consumidora.

En general, la prevalencia de consumo en las mujeres es un 65 % mayor que en los hombres, con un 12.1 % frente al 7,3 %. El motivo, según la investigación, podría residir en la mayor incidencia de diagnósticos de trastornos de somatización, ansiedad y depresión entre ellas. Pero también en una mayor predisposición a buscar ayuda profesional y una mayor concienciación sobre la salud mental.

Así, según el estudio, los consumidores de hipnosedantes son predominantemente mujeres, adultos mayores, personas con niveles educativos más bajos, desempleados y personas que han consumido tabaco o cannabis recientemente.

Hipnosedantes España
EFE/Ana Escobar

Las causas

En España, el aumento del uso de hipnosedantes se ha asociado a un incremento de los trastornos de ansiedad y depresión provocados por las dificultades familiares y económicas, el estrés laboral, las incertidumbres y los cambios sociales derivados de la crisis económica de 2008.

El pico máximo de consumo fue en 2022, un fenómeno que según el estudio ocurrió también en otros lugares, no solo en España, a causa de los efectos psicológicos de la pandemia.

«El estrés, la ansiedad, el insomnio, el aislamiento social, las preocupaciones relacionadas con el trabajo y la incertidumbre sobre el futuro contribuyeron al aumento de la demanda. Esta situación, junto con la saturación del sistema sanitario, podría haber llevado a una rápida prescripción de hipnosedantes en respuesta a las demandas de los pacientes», indica el estudio.

Los jóvenes

El estudio también muestra un aumento progresivo del consumo de hipnosedantes entre los jóvenes de 15 a 24 años, de hecho, son la cuarta sustancia más consumida entre los estudiantes de Secundaria: alrededor del 20 % de los estudiantes españoles en 2021 los había probado. Una tendencia que también se repite a nivel europeo.

Entre las causas citadas en el trabajo de las investigadoras de la Universidad de Santiago de Compostela, se encuentran el estrés por la presión académica, la dependencia social, los problemas de imagen corporal, las dificultades económicas y la incertidumbre sobre el futuro.

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EFE/ Manu Reino

Asimismo, la «accesibilidad» a estos fármacos en el hogar puede jugar un «papel crucial» en el consumo por parte de los jóvenes.

«Los padres, sobre todo las madres, pueden ofrecerlos para aliviar la angustia de sus hijos, sin ser conscientes de los peligros asociados. Varios estudios relacionan el consumo entre los jóvenes con determinantes sociales como el menor nivel educativo de los padres», añade el estudio.

Nacer en España, factor asociado

Las investigadoras indican que nacer en España también parece ser un factor asociado al uso de hipnosedantes debido a diferentes factores demográficos, socioeconómicos, culturales y del sistema sanitario.

En este sentido, abundan en que las normas culturales en torno al manejo del estrés y el «fácil» acceso a los medicamentos podrían haber contribuido al aumento del uso entre los españoles.

Pasar a la acción

El estudio incide en que el consumo excesivo de los hipnosedantes en España agrava las desigualdades en salud mental, y considera necesario implementar políticas que garanticen un acceso equitativo a la asistencia sanitaria y proporcionen «un sólido apoyo social».

Las autoras lamentan la inexistencia de datos nacionales e internacionales comparables sobre el consumo entre las mujeres de 55 a 64 años y el año, ya que limita la capacidad de «interpretar plenamente» este dato.

Por eso, abogan por la puesta en marcha de investigaciones adicionales que proporcionen tasas de prevalencia recientes, categorizadas por sexo y grupo de edad, «para permitir comparaciones más significativas y una mejor comprensión de las tendencias».

Pero, ademas del aumento entre las mujeres de más edad, los resultados a juicio de la investigadoras, reflejan la necesidad de una investigación centrada en los factores que impulsan el consumo entre los grupos demográficos más jóvenes «debido al preocupante aumento» del consumo entre este grupo poblacional.

Sostienen que los planes de salud deben actualizarse periódicamente para abordar el uso de hipnosedantes mediante la incorporación de medidas preventivas, intervenciones específicas y servicios de salud mental.

Estas actualizaciones, a juicio de la autoras, mejoran la coordinación de la atención y la gestión de los problemas relacionados con las sustancias, así como amplían el acceso al tratamiento.

«Este estudio proporciona una base para futuras investigaciones que exploren las causas subyacentes de estas tendencias y evalúen la eficacia de las intervenciones implementadas», señala el estudio publicado en la revista científica de SESPAS .

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