Los pediatras señalan que en las primeras diez semanas de 2024 prácticamente se han duplicado los casos de tosferina en España respecto al año anterior, especialmente en Cataluña. Por ello, piden este refuerzo de la vacuna.
Los niños de 10 a 14 años son los más afectados por esta enfermedad al perder la protección de las vacunas, que se administran entre los dos meses y los seis años.
Los pediatras han hecho un llamamiento a los profesionales implicados en la salud de los niños y embarazadas para que informen de los riesgos de la tosferina y faciliten el acceso a las vacunaciones.
Aumento de la tosferina, reforzar la vacuna
El aumento de la tosferina viene reflejado en los informes del Centro Nacional de Epidemiología (CNE). Concretamente se han dado, hasta finales de la décima semana, 8.260 casos, lo que prácticamente cuadruplica los casos de todo el año 2023 (con 2.211 casos).
Más de la mitad de esos contagios se han dado en Cataluña, sobre todo en la comarca del Vallés. Los más afectados por esta enfermedad endémica han sido los niños de 10 a 14 años, con el 60 % de la incidencia.
Por este motivo, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) solicita reforzar el calendario vacunal infantil incluyendo una dosis adicional de vacuna frente a la tosferina de recuerdo antes de la adolescencia.
“El infradiagnóstico de la tosferina es usual, y no en todos los lugares se llevan a cabo los mismos protocolos diagnósticos, por lo que la incidencia real de esta enfermedad será muy probablemente, incluso mayor que la indicada por las cifras oficiales”, aclara la doctora Anna Gatell, presidenta de la Sociedad Catalana de Pediatría.
España no es un caso aislado. El incremento anómalo de casos de tosferina en Europa también se ha observado de manera inesperada en Dinamarca, Bélgica, República Checa, Noruega, Suecia, Croacia y el Reino Unido.
Tosferina, infección respiratoria muy contagiosa
La tosferina es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. Resulta muy contagiosa y se caracteriza por comenzar de manera similar a un catarro, seguido por una tos prolongada que, con frecuencia, se acompaña de una estridencia al inspirar.
En los adolescentes y adultos jóvenes no suele repercutir gravedad, pero sí en los lactantes menores de 3-4 meses, que presentan una importante morbimortalidad.
Las vacunas que se usan en España desde 2007 para prevenir la tosferina suelen inocularse de los 2 meses de edad a los 6 años en cuatro dosis.
La vacuna es inmunógena y efectiva, pero su protección decae notablemente en un plazo de 5 a 10 años y no actúa sobre la colonización nasofaríngea. El CAV-AEP propone 5 dosis con una más en la adolescencia.
Además de monitorizar las coberturas vacunales en las distintas comunidades autónomas y de concienciar a la población para que se inmunice, desde el CAV-AEP se propone una nueva medida: revisar el calendario del Ministerio de Sanidad, incorporando la dosis de refuerzo de la adolescencia (solo la realiza actualmente Asturias) para cubrir esa pérdida de efectividad.
Asimismo, en palabras de Gatell, “conviene reforzar la investigación de nuevas vacunas que salven esta clara limitación”.
El CAV-AEP llama también a los profesionales implicados en la salud infantil y de las mujeres en edad fértil y durante la gestación a informar de los riesgos de la tosferina y otras enfermedades infecciosas evitables mediante vacunación, los beneficios y riesgos de estas, y a promover y facilitar el acceso real a las vacunaciones de forma eficaz.
30 años revisando la evidencia científica en vacunas
El Comité Asesor de Vacunas de la AEP lleva 30 años revisando la evidencia científica disponible sobre vacunas infantiles y compartiendo conocimiento con la comunidad pediátrica y sanitaria, con las instituciones y órganos de decisión en vacunas, los pacientes, sus familias y la población en general.
El doctor Luis Carlos Blesa Baviera, presidente de la AEP, subraya que “la vacunación es una de las actividades preventivas con mayor impacto en la salud de la población a todos los niveles” y destaca el papel del pediatra “como promotor de este instrumento sanitario que cuenta con una de las mejores relaciones coste-efectivas de la historia de la medicina”.
La creación de un Comité Nacional de Inmunización en el que participen, además de los técnicos de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas, representantes de las sociedades científicas y los pacientes, e incluso, con voz, pero sin voto, las compañías que desarrollan vacunas, es otra de las demandas de la AEP.
“La OMS lo recomienda y ya existen este tipo de comités en otros países de nuestro entorno. Favorecen que las decisiones sobre vacunas gocen de mayor consenso y respaldo social”, argumenta el doctor Blesa.
Otra de las peticiones habituales del CAV-AEP, como apunta el doctor Francisco Álvarez, su coordinador, es «que se respete el principio de equidad entre la infancia de todo el país«.
Álvarez añade: «Debería ser una prioridad del sistema sanitario español ofrecer el calendario de inmunizaciones de manera sistemática y completa a todos los niños, residan en la comunidad autónoma que residan. Así lo seguiremos defendiendo desde nuestro comité hasta que consigamos que sea una realidad, para lo que falta muy poco».




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