Con el incremento de las temperaturas propio del verano, las personas mayores se vuelven aún más susceptibles a los golpes de calor, especialmente aquellas que padecen alzhéimer y cuidar de ellas puede ser un gran reto.
Por este motivo, los profesionales de Ace Alzheimer Center Barcelona y la Fundación Pascual Maragall subrayan la importancia de mantener ciertas rutinas y ofrecen una serie de recomendaciones para el cuidado de las personas con alzhéimer en la época estival.
Actualmente, se estima que alzhéimer y las enfermedades neurodegenerativas afectan a 900.000 personas y estas patologías son una de las causas principales de mortalidad, discapacidad y dependencia.
«Es importante tomar medidas adecuadas según los hábitos y rutinas de cada persona, como asegurarse de que beban agua regularmente y, si la persona no tiene capacidad de pedirla, ofrecerle tomar un poco con frecuencia; evitar salir a la calle durante las horas más calurosas, como el mediodía y las primeras horas de la tarde; evitar comidas contundentes y demasiado calientes y asegurarse de que visten ropa ligera», indica Montse Bergés, responsable de Enfermería de la Unidad de Atención Diurna de Ace.
Complicaciones
Ace Alzheimer explica que las personas mayores de 75 años, especialmente aquellas con enfermedades crónicas como el alzhéimer o el párkinson, son más vulnerables a los efectos negativos del calor.
La movilidad limitada y el uso de medicamentos que afectan al sistema nervioso central como diuréticos, antidepresivos y tranquilizantes pueden incrementar el riesgo de sufrir golpes de calor.
Además, vivir solos puede agravar el riesgo porque pueden tener más dificultades para identificar los síntomas de deshidratación, que incluyen mareos, respiración y pulso acelerados, dolor de cabeza e incluso cambios en el comportamiento.
«Si la persona vive sola, es vital mantener un contacto frecuente con ella, así como revisar la medicación con el médico si esta puede influir en la termorregulación», señala Bergés.
Consejos para hacer frente al verano
Las recomendaciones para cuidar en verano a las personas con alzhéimer que ofrece Ace Alzheimer son:
- Hidratación continua: Es importante asegurar que los afectados tengan acceso a agua fresca y bebidas refrescantes durante todo el día.
- Mantenimiento de una temperatura adecuada: Mantener un ambiente fresco y agradable en los espacios que se encuentren las personas con alzhéimer, evitando de esta forma la exposición a las altas temperaturas que puedan generar malestar o deshidratación.
- Supervisar la vestimenta: Asegurarse de que los pacientes vistan ropa adecuada para el clima cálido, como ropa ligera, traspirable y colores claros que faciliten la regulación de la temperatura corporal y eviten el sobrecalentamiento.
- Alimentación saludable: Priorizar comidas ligeras y platos refrescantes que proporcionen los nutrientes necesarios para mantener una buena salud.
- Mantener una actividad cognitiva y física: Los expertos insisten en la importancia de realizar este tipo de actividades como la lectura, los paseos o la pintura, que ayudan a evitar situaciones de ansiedad o estrés causadas por un exceso de estímulos.

Por otro lado, los profesionales de la Fundación Pasqual Maragall aconsejan:
- Mantener las rutinas: procurar mantener los hábitos, planificar con antelación las actividades y salidas y respetar los horarios de comida y descanso contribuye a evitar situaciones estresantes.
- Evitar las horas de mayor calor: Planificar actividades al aire libre durante las primeras horas de la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más bajas contribuye a una experiencia más placentera y segura para la persona con alzhéimer.
- Adaptar las actividades que se realicen: Fomentar que las actividades sean seguras, atractivas y vinculadas a los intereses y trayectoria de la vida de la persona, evitando aquellas que puedan causar ansiedad o confusión.
- Adaptación del entorno humano: Si la organización familiar requiere pasar un tiempo en casa de un familiar no habitual, es importante que quienes acojan entiendan las costumbres y rutinas del paciente. En el caso de que sea un alojamiento turístico, se debe avisar al personal del alojamiento sobre la situación para tratar de minimizar riesgos o situaciones incómodas.
- Fortalecer los lazos familiares: Mantener una comunicación abierta y efectiva que facilite llegar a acuerdos que alivien la intensidad de la persona cuidadora principal y promueva el bienestar general. Es importante que la persona cuidadora se sienta libre para expresar tanto sus propias necesidades como las de la persona con alzhéimer.
Los expertos explican que además de estos consejos, es fundamental saber que cada situación individual puede requerir unas recomendaciones específicas.
Por lo tanto, además de seguir las pautas generales, es importante consultar con el equipo médico especialista para evaluar la conveniencia de realizar viajes o introducir cambios significativos en la rutina.
Importante el descanso de los cuidadores
Los cuidadores principales tienen la labor fundamental de cuidar la vida de las personas con alzhéimer y ambas organizaciones señalan la importancia de que estos también puedan descansar durante el verano.
«El verano y las vacaciones pueden ofrecer oportunidades para que distintos miembros de la familia puedan contribuir al cuidado y al bienestar de un ser querido con alzhéimer, y, a la vez, que la persona cuidadora pueda descansar y disfrutar de un tiempo de ocio», indica la doctora Nina Gramunt, neuropsicóloga de la Fundación Pasqual Maragall.



Debe estar conectado para enviar un comentario.