Las exportaciones de medicamentos en el año 2021 en España lograron un nuevo récord al aumentar un 41 % hasta alcanzar los 17.076 millones de euros, un máximo histórico, según datos de la Memoria de Actividades de Farmaindustria

Las exportaciones de medicamentos en 2021 alcanzan su máximo histórico
Uno de los estands del Salón Europeo de Infarma que se celebra en L’Hospitalet de Llobregat en 2017. EFE/Marta Pérez

Según la patronal de la industria farmacéutica, es cierto que esta cifra récord en las exportaciones de medicamentos responde en gran medida a las ventas de vacunas contra la covid-19 producidas en España.

Así, se origina un crecimiento sostenido en los últimos años y sitúa a las exportaciones de las farmacéuticas en el 5,4 % del total, con lo que los medicamentos son el cuarto producto más exportado del país.

Ese porcentaje del 5,4 asciende al 20,4 % sólo en productos de alta tecnología: “La industria farmacéutica es la más importante en este ámbito junto a la aeroespacial”, precisa Farmaindustria en un comunicado.

Otra cifra que muestra el liderazgo del sector en este campo es la competitividad exterior: las exportaciones por empleado alcanzan un valor de 247.000 euros, más del doble de la media de los sectores industriales.

A la cabeza en inversión en I+D

La Memoria de Actividades de Farmaindustria también recoge que las compañías farmacéuticas fueron responsables del 19,6 % del total de la inversión industrial en I+D, lo que coloca al sector sólo por detrás del automóvil en este ámbito.

“Es un dato especialmente relevante si se tiene en cuenta que la cifra de negocio de las compañías
farmacéuticas únicamente supone el 2,3 % del total de la industria española, por lo que está a
la cabeza en intensidad en I+D (inversión en I+D sobre cifra de negocios)”, indica.

La industria farmacéutica es también el sector que más empleo genera en investigación, con 6.062 profesionales dedicados a estas tareas.

Además, dos terceras partes de estos puestos corresponden a mujeres (4.060), por lo que una cada de cuatro investigadoras empleadas hoy en la industria en España trabaja en compañías farmacéuticas.

“Nuestras compañías han desempeñado en los dos últimos años un papel crítico en la lucha
global contra la pandemia. Los datos de esta memoria reafirman a la industria farmacéutica
como uno de los principales dinamizadores de la economía española y muestran su fortaleza
y capacidad para ser uno de los sectores estratégicos que contribuyan a la reactivación del
país”, señala el director general de Farmaindustria, Juan Yermo.

Vídeo de Farmaindustria

Liderazgo en investigación clínica

El impulso continuado a la inversión en investigación ha logrado que España se haya
posicionado entre los países con mejores condiciones para el desarrollo de ensayos clínicos
de medicamentos.

Esto ha sido posible gracias al nivel científico de los profesionales sanitarios, el apoyo de la Administración sanitaria, agencia reguladora y hospitales, la creciente implicación de los pacientes y la fuerte apuesta de la industria farmacéutica por España.

medicamentos exportaciones
Pruebas de laboratorio. EFE/ Aleksandar Plavevski

Así, según recoge la Memoria de Farmaindustria, en 2021 se pusieron en marcha 997 ensayos
clínicos de medicamentos, en línea con los aprobados en 2020, pero ya sin tanto peso de los
estudios ligados a medicamentos contra la Covid-19. De hecho, los ensayos sobre Covid-19
sólo sumaron el 5,6 % el año pasado.

“España es ya un país de referencia en la realización de ensayos clínicos, en su gran mayoría
promovidos por la industria. Y este liderazgo es fruto de un modelo de éxito de colaboración
público-privada, entre el sistema sanitario y las compañías promotoras, que atrae inversión a
nuestros hospitales y mejora la calidad de la prestación sanitaria”, explica Yermo.

La memoria destaca, además de las exportaciones en medicamentos, otros datos que reflejan el compromiso social de las compañías de Farmaindustria, reflejado en su lucha contra el cambio climático y el respeto a las buenas prácticas y la transparencia, que responden a una rigurosa autorregulación a través del Código de Buenas Prácticas de la Industria Farmacéutica, cuyo cumplimiento garantiza la Unidad de Supervisión Deontológica (USD).