La atención médica integral de la mujer en todas sus etapas vitales, especialmente durante su periodo reproductivo, sin dejar a un lado la niñez, la menopausia o la vejez, ha supuesto para la especialidad de Obstetricia y Ginecología un reto tan extraordinario e inigualable que solo se podría comparar con la necesidad científica de avanzar siempre hacia el más allá

Sala y Amselem: “Investigación e innovación, sinónimos de Obstetricia y Ginecología”

Sala y Amselem: “Investigación e innovación, sinónimos de Obstetricia y Ginecología”

Segundo artículo de opinión que publica EFEsalud sobre “la importancia de la ciencia, la investigación y la innovación para la salud y el bienestar de las personas”; un conjunto de ideas y reflexiones de diferentes médicas y médicos de reconocido prestigio que refuerzan el valor de sus respectivas especialidades en la calidad de vida del conjunto de la población.

La Dra. Carmen Sala Salmerón finalizó sus estudios de Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Barcelona en pleno verano de 1976, junto a su amado mar Mediterráneo. Y en mayo de 1981 obtuvo su especialidad en Obstetricia y Ginecología, vía MIR, en el Hospital Universitario Vall d’Hebrón de la Ciudad Condal.

La doctora Carmen Sala junto a una fotografía digital de sus dos hijos mayores.Diplomada en “Statique Pelvienne et Urodynamique” por la Universidad de Montpellier (Francia) en 1998, la Dra. Sala Salmerón ha publicado diferentes trabajos sobre ecografía, suelo pélvico e histerosonografía.

Además, ha organizado cuatro jornadas y congresos sobre patología global del suelo pélvico, menopausia, ginecología de la adolescencia y tratamiento global en la adolescencia.

Desde 1981, la doctora Sala desarrolla su actividad profesional en el Centro Ginecológico Gine-3 de Barcelona, donde se ha convertido en una médica especialista de referencia en la salud y calidad de vida de todas las mujeres… y sus familias.

El Dr. Carlos Amselem Amselem concluyó sus estudios de Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Barcelona en julio de 1978. Su especialidad MIR en Obstetricia y Ginecología la obtuvo en 1982 en el barcelonés Hospital Universitario Vall d’Hebrón.

Máster en Patología Mamaria por la Universidad Central de Barcelona (1998-1999) y máster en Cirugía Avanzada Endoscópica y Ginecológica por la Universidad Autónoma de Barcelona (2006-2007), el Dr. Amselem Amselem ha publicado numerosos trabajos científicos sobre ecografía, histerosonografía, histeroscopia, suelo pélvico o malformaciones fetales.

El doctor Carlos Amselem Amselem-efe

También, ha sido miembro fundador de la SEGE (Sociedad Española de Ginecología Endoscópica), de la GESP (Grupo Español del Suelo Pélvico) y secretario de la Sección Tocoginecológica del Colegio de Médic@s de Barcelona (COMB).

Además, ha organizado once congresos y jornadas científicas sobre diferentes aspectos de la especialidad de Ginecología y Obstetricia (endoscopia, menopausia, adolescencia, suelo pélvico y asistencia obstétrica).

En comunión con la Dra. Sala Salmerón, el Dr. Amselem desarrolla su actividad profesional como director médico y cirujano jefe del Centro Ginecológico Gine-3, un hombre que pone su sabiduría al servicio de todas las pacientes, especialmente de las que sufren cáncer de mama.

Obstetricia y Ginecología, especialidad muy beneficiada por la innovación constante

A juicio de ambos especialistas, “la Obstetricia, que es la parte de la especialidad que se dedica al control de los embarazos y partos, gracias a la integración plena de los sistemas de detección del bienestar fetal intraútero, mediante la imagen ecográfica, de la monitorización anteparto y de la detección de alteraciones cromosómicas, ha generado que los índices de nacidos vivos sanos, en la actualidad, no tengan nada que ver con los datos, por ejemplo, de hace 100 años.

Las ecografías con aparatos de gran calidad, y usadas por personal cada vez más cualificado, posibilitan detectar anomalías que ni tan solo sospechábamos hace 50 años. No es tan solo posible seguir el crecimiento fetal, sino que desde un principio de la gestación se puede pronosticar su buena o mala evolución, y por supuesto la existencia de embarazo único o múltiple o las malformaciones junto al grado de gravedad de las mismas.

Los aparatos de última generación son capaces de detectar los flujos sanguíneos a nivel del cerebro fetal, del cordón umbilical o de las arterias uterinas que nutren al embarazo, y alertar sobre las desviaciones de la normalidad, pudiéndose iniciar una conducta activa que anule las consecuencias de una mala irrigación. 

En los últimos años, se está poniendo a punto la posibilidad de practicar cirugía fetal intraútero para corregir malformaciones, practicar transfusiones fetales, dividir la placenta en casos de gestaciones múltiples para permitir un mejor desarrollo de los fetos, etc.

La actuación en el momento del parto, en cambio, no ha evolucionado demasiado en los últimos años; pero la posibilidad de evaluar continuamente el estado de bienestar fetal mediante los sistemas de detección no invasivos ayuda al tocólog@ a decidir la mejor manera de finalizar el parto o si precisa a tener en alerta al servicio de Neonatología para la asistencia inmediata al recién nacido.

La doctora Carmen Sala SalmerónLa colaboración con los laboratorios de análisis genéticos, por otro lado, ha hecho posible que mediante un simple análisis de sangre realizado a la mujer embarazada, en épocas tan precoces como las nueve semanas de gestación, puedan conocerse alteraciones cromosómicas fetales mediante el estudio de las células que han pasado del feto a la madre a través de la placenta, y sin necesidad de realizar una punción del saco amniótico a través de la pared abdominal materna.

Ante un diagnóstico de anomalía, puede ser previsto el tipo de alteración que sufriría el neonato, sus repercusiones y tomar decisiones acertadas.

La ayuda a la fertilidad, sin duda, ha sido uno de los campos más innovadores en la Medicina de los últimos 30 años

Ante situaciones imposibles de solventar hasta hace muy poco tiempo, la investigación y la innovación han logrado que cientos de miles de parejas puedan cumplir sus sueños de ser padres.

Ahora disponemos de técnicas de ayuda para la reproducción humana que pueden ir desde lo más básico, como la detección del momento ovulatorio, y la mejora de la calidad seminal hasta las técnicas de fecundación in vitro, con o sin diagnóstico preimplantacional para detectar anomalías cromosómicas o genéticas en los embriones, antes de su transferencia en el útero.

La selección de donantes de gametos compatibles, cuando uno de los miembros de la pareja no puede contribuir con sus propios gametos, es una técnica tan habitual que ya no le prestamos atención.

La Dra. Carmen Sala SalmerónCon las limitaciones legales de los diferentes países, incluso puede optarse por la gestación subrogada, consistente en que una mujer cuyo útero no sea capaz de mantener una gestación hasta un momento viable, pueda hacer que un óvulo suyo, fecundado con su pareja, sea introducido en una mujer que llevará la gestación a término, siendo posteriormente devuelto a su madre biológica.

Como alternativa, y en estos momentos aún en una situación en evolución, se están realizando trasplantes de útero, para que sea la propia madre quien pueda llevar a término el embarazo. Aún no es una opción firme, pero parece que en pocos años podrá ser plenamente adecuada. Las primeras publicaciones científicas así lo hacen prever.

La Ginecología, otro campo de nuestra especialidad, se dedica a la atención de la mujer en todos los diferentes aspectos.

Ni que decir tiene que los avances realizados en la detección precoz del cáncer de mama, el de mayor impacto en las mujeres, o en el de cuello uterino, primero con la implantación de las revisiones de rutina, las citologías (Papanicolau) y más recientemente con la detección del virus del papiloma humano, que es el principal causante del carcinoma de cérvix, han supuesto un cambio radical en la evolución de estos problemas.

La investigación en la etiología del cáncer de cuello uterino ha logrado tanto evidenciar a su principal causante, que no es otro que el virus del papiloma humano (HPV), como elaborar vacunas selectivas que están haciendo disminuir la incidencia de esta enfermedad.

También, ha logrado focalizar qué variedades son las de peor pronóstico y, más recientemente, el grado de actividad y por tanto su potencial de malignidad. Con la detección de estos parámetros puede deducirse la actitud menos agresiva y a la vez más efectiva para solucionar la situación de una mujer infectada por dicho virus.

La investigación en la llamada salud vaginal, consistente en detectar la composición de la flora microbiana que habita en la vagina, con sistemas cada vez más efectivos, hace que se pueda mejorar la capacidad defensiva del aparato genital femenino, y con ello minimizar las infecciones, evitar alteraciones locales y sus consecuentes molestias e incluso mejorar las tasas de implantación de embriones, ya que puede normalizarse el equilibrio microbiano a nivel uterino.

La doctora Carmen Sala SalmerónEn la actualidad, estamos en plena evolución de este campo tan prometedor, conociendo cada vez mejor la composición ideal de la flora microbiana del tracto genital femenino, pudiendo ayudar a reequilibrarla en los casos que así lo requieran.

El mejor conocimiento de los niveles hormonales y el rápido acceso a los valores en sangre, a veces en horas, está logrando que se pueda actuar en todos los momentos de desequilibrio para reajustarlos. En especial, en las adolescentes, cuyos desórdenes hormonales provocan multitud de molestias, como desajustes de peso, inestabilidad emocional o alteraciones estéticas; y que una vez detectados son muy fáciles de tratar y anular.

En el otro extremo, la menopausia ha podido ser fácilmente evaluada, valorada en su grado de normalidad o anormalidad, pudiendo proponer tratamientos muy eficaces, que no solo ayudan a mejorar los niveles emocionales, sino a prevenir trastornos graves como la osteoporosis, el envejecimiento de órganos y tejidos, o incluso un posible deterioro mental o cardiocirculatorio.

Entre ambas situaciones, las alteraciones ocasionadas por el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP), que pueden abarcar desde simples trastornos estéticos hasta trastornos metabólicos importantes como la diabetes, o incluso llegar a dificultar la fertilidad, hoy son fáciles de detectar, y corregir, con la ayuda de determinaciones hormonales en sangre, apoyadas en los hallazgos por imagen, en especial las ecografías, de fácil acceso en la consulta habitual del médic@.

Una enfermedad importante, como es la endometriosis, está siendo dominada gracias al incesante desarrollo de los sistemas de estudio y tratamientos no solo farmacológicos, sino también quirúrgicos, evitando como en un cercano pasado la adopción de medidas radicales, que dejaban importantes secuelas, y que además no siempre resultaban eficaces.

La doctora Carmen Sala atiende a una paciente en su consulta de ginecologíaEl estudio genético a nivel de las células de los implantes endometriósicos es una prometedora vía de avance en el conocimiento de la enfermedad.

En la cirugía ginecológica hemos vivido también grandes innovaciones que han repercutido de manera muy favorable en la salud de las mujeres

En la cirugía del aparato genital, la plena integración de la cirugía mínimamente invasiva y en especial la laparoscopia y la histeroscopia, han hecho que intervenciones que precisaban varios días de ingreso, y hasta un mes de recuperación, puedan ser realizadas en cirugía ambulatoria, permitiendo una plena recuperación en la mayoría de los casos entre 48 horas y una semana.

La utilización de mallas reabsorbibles, o parcialmente reabsorbibles, junto a un mejor conocimiento de la estática pélvica, han hecho que se desarrollen técnicas quirúrgicas que permitan el restablecimiento de los órganos femeninos a su posición anatómica y recuperen su funcionalidad.

Los materiales usados progresivamente más integrables con los tejidos humanos, junto a los estudios de asimilación biológica, van modulando su uso, llegando a niveles de mínimos rechazos y cada vez mejores resultados.

En la cirugía de la mama, la investigación en los sistemas de difusión de las células neoplásicas supusieron una revolución en el manejo del cáncer de mama.

En pocos años, se pasó de realizar intervenciones mutilantes, como la mastectomía con la linfadenectomía axilar, a cirugías muy conservadoras, como la tumorectomía estricta y la extirpación selectiva del llamado ganglio centinela, con resultados estéticos muy aceptables y mejores pronósticos de la enfermedad, con estancias en clínicas por lo general de menos de 24 horas.

En casos desfavorables, o de diagnóstico tardío, cuando es necesario una actuación muy agresiva sobre la mama, la realización de cirugías de implantación de prótesis en el mismo acto ya son lo habitual causando un mínimo impacto emocional sobre la paciente.

La oncología ginecológica, terreno médico compartido entre l@s propi@s ginecólog@s y l@s oncólog@s, está en plena evolución y desarrollo

Estamos cerca de conseguir quimioterápicos selectivos para cada cáncer específico, que junto a los fármacos guiados hacia las células diana, y los potenciadores de la inmunidad, están logrando que el cáncer se pueda convertir en una enfermedad curable, o en el peor de los casos en una enfermedad crónica.

Dr. Carlos Amselem Amselem y Dra. Carmen Sala Salmerón.

Todos estos aspectos de la Obstetricia y la Ginecología son los que más se han beneficiado de la investigación e innovación.

Durante siglos, la Medicina fue evolucionando muy lentamente, con pequeños saltos, que fueron cambiando la forma de entender el cuerpo humano y su interacción con el exterior.

En los últimos 100 años, pero en especial en los últimos 50, las innovaciones son incesantes, y continuas, siendo difícil que a los propios especialistas nos sea difícil mantenernos constantemente al día, integrando conocimientos, y aplicándolos para un mejor bienestar.

El futuro se presenta optimista en todos los aspectos que atañen a la evolución de nuestra especialidad, que engloba la Obstetricia y la Ginecología. Tan solo se necesita que las próximas generaciones de médicos y médicas no pierdan su ilusión y sus perspectivas, siempre enfocadas al corazón y el alma de cada mujer, de cada persona”, concluyen la Dra. Carmen Sala y el Dr. Carlos Amselem.