El Consejo General de Colegios Farmacéuticos a través de sus vocalías nacionales de Alimentación, Dermofarmacia, Oficina de Farmacia y Óptica y Acústica lanza este proyecto con el fin de ofrecer los cuidados y consejos necesarios para el verano.
Esta iniciativa se divide en cuatro cuestiones principales centradas en la fotoprotección, tanto de la piel como ocular, incluyendo la fotoprotección oral, la importancia de mantener una buena hidratación en verano y el uso de determinadas plantas medicinales en el periodo estival.
¿Por qué es importante proteger nuestra piel del sol?
La luz solar es necesaria para la síntesis de la vitamina D, ayuda a ajustar el ritmo circadiano e influye en nuestro estado de ánimo liberando endorfinas y serotonina (hormonas de la felicidad).
Sin embargo, una exposición excesiva y sin protección puede ser un riesgo para la salud.
Por este motivo, la Vocalía Nacional de Dermofarmacia recuerda algunos de los cuidados para proteger nuestra piel del sol en verano y prevenir la aparición de quemaduras solares, del cáncer de piel y del fotoenvejecimiento, entre otros.
Para ello, recomiendan utilizar fotoprotectores solares de amplio espectro, con un factor de protección solar alto y adecuado para cada tipo de piel y aplicarlos incluso en los días nublados, aumentando las precauciones en niños, embarazadas y mayores.

Aunque no sustituye a la fotoprotección tópica, la fotoprotección oral es un complemento necesario para una fotoprotección integral.
Además, recomiendan el uso de ropa diseñada específicamente para proteger frente a la radiación solar, certificada con las siglas UPF (Ultraviolet Protection Factor) y de sombreros, gorros y gafas de sol homologadas.
También se debe evitar el sol entre las 12:00 y las 16:00 horas y la exposición prolongada y mantener una buena hidratación bebiendo agua y consumiendo alimentos ricos en antioxidantes como frutas y verduras.
Consideraciones especiales en diferentes entornos
Los farmacéuticos indican que si estamos en la playa y piscina recordemos usar un fotoprotector resistente al agua.
En entornos urbanos la polución puede reducir la intensidad de la radiación solar.
Sin embargo, dado que la contaminación acelera el proceso de fotoenvejecimiento, es recomendable el uso de fotoprotectores enriquecidos con activos antioxidantes y antipolución.
En lugares con mayor altitud como el campo y la montaña, la radiación solar es más intensa por lo que es necesario aplicar un fotoprotector con FPS +50 y reaplicar frecuentemente.
La importancia de proteger los ojos
La Vocalía Nacional de Óptica y Acústica del Consejo General de Colegios Farmacéuticos, con la colaboración de Farmamoda, recuerda que, además de los cuidados de la piel en verano, hay que prestar especial atención a la visión.
Los ojos poseen mecanismos de protección frente a la radiación infrarroja y la luz visible, pero no a las radiaciones ultravioletas (UV). Por ello, es importante el uso de gafas de sol homologadas que garanticen una protección efectiva.
Para ello, deben tener el marcado CE y contar con filtros que bloqueen las radiaciones UV.
Por su parte, en las varillas de las gafas aparece un número, entre el 0 y el 4, que indica la cantidad de luz visible que puede absorber la lente. A mayor número, mayor porcentaje de luz bloqueada.

Mitos y bulos de la fotoprotección ocular
- En días nublados no hace falta llevar gafas de sol. Esto es falso, puesto que las radiaciones UV atraviesan las nubes.
- Todas las gafas que tienen las lentes oscuras protegen de la radiación UV. Es falso ya que la protección depende del tipo de filtro, no del tipo de color.
- Las lentes polarizadas son mejores. Esto es verdadero. Aquellas situaciones en las que la luz se refleja sobre superficies horizontales (mar, nieve, asfalto) son la mejor opción porque son capaces de eliminar reflejos y mejorar la visibilidad.
- Los niños no tienen que usar gafas de sol. Esto es completamente falso porque los ojos de los niños son seis veces más sensible al UV y, además, durante la infancia se están aún desarrollando muchas de las estructuras del ojo.
- Si las gafas son caras ofrecen mejor protección. Es falso. La protección viene determinada por los filtros de las lentes. Hay que fijarse en esto y no en la marca que en ocasiones puede encarecer la gafa.
- Es importante limpiar y guardar correctamente las gafas de sol. Verdadero, ya que si limpiamos las lentes y guardamos en su funda las gafas evitaremos que se rayen y que produzcan deslumbramientos y pérdida de la agudeza visual.
Fundamental una buena fotoprotección oral
El cuidado de la piel también comienza desde el interior, y el consumo de ciertos alimentos o complementos alimenticios, junto con una correcta hidratación, juegan un papel crucial en los cuidados integrales de nuestra piel y de la salud en el verano.
La Vocalía Nacional de Alimentación explica que existen determinados nutrientes que ayudan a preparar y proteger la piel frente a la radiación solar desde el interior.
Entre ellos están los carotenoides, las vitaminas E y C, y los ácidos grasos omega-3 que se pueden encontrar en futas, verduras, hortalizas, frutos secos o pescados, entre otros.

Además, uno de los cuidados en verano que también recomiendan los farmacéuticos es beber entre 2 y 2,5 litros de agua al día, completándolo con la ingesta de frutas y verduras.
Igualmente, aconsejan evitar el consumo de bebidas alcohólicas y con cafeína, ya que aumentan la eliminación de agua a través de la orina y el aumento de la sudoración.
Plantas medicinales y verano
La fitoterapia, que es el uso de plantas medicinales con propósitos terapéuticos, puede ayudar a complementar el cuidado de la piel frente al sol y la hidratación ayudando a restaurar el equilibrio de electrolitos en el cuerpo.
Como recuerda la Vocalía Nacional de Oficina de Farmacia del Consejo General, la más conocida de todas y que cuenta con el respaldo de ensayos clínicos es el Polypodium leucotomos, una planta que se ha estudiado por su potencial efecto protector de la piel.
En este ámbito también destacan las plantas medicinales que se usan después de la exposición solar por sus propiedades refrescantes, calmantes o protectoras, como la caléndula o el aloe vera.
Además, hay otras que ayudan a complementar la hidratación y restaurar el equilibrio electrolítico, como las hojas de ortiga y la raíz de malvavisco.
Pese a ello, en la campaña se señala que hay plantas medicinales que aumentan la sensibilidad de la piel a la luz solar, desencadenando reacciones cutáneas exageradas, erupciones, enrojecimiento e irritación, como los cítricos o el uso de hierba de San Juan.




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