La Real Academia de Gastronomía aboga por introducir en las escuelas una asignatura que enseñe a los niños a comer sano. “Tenemos que educar el gusto, el tacto y el olfato para la alimentación”, afirma su presidente, Rafaél Ansón

“Igual que educamos la vista y el oído con artes plásticas y la música, tenemos que educar el gusto, el tacto y el olfato para la alimentación”, afirma Rafael Ansón, presidente de la Real Academia de Gastronomía (RAG).
“La mala alimentación de los niños, no por hambre sino por exceso, está generando consecuencias como la obesidad, la diabetes, el colesterol, que ocasiona miles de millones de gastos en sanidad”, alerta.
“Por tanto, tenemos que conseguir que nuestros hijos y nietos aprendan a comer: primero, por calidad de vida, por su propia condición de personas, pero también por razones económicas, porque realmente no hay sistema sanitario que soporte los gastos” que generan las enfermedades que ocasionan.
El presidente de la RAG se congratula por la decisión del Congreso de los Diputados de declarar la gastronomía española “un bien de interés cultural” que debe ser preservado, y a la vez abogar para que “se incorporen los conocimientos de alimentación, los conocimientos de la gastronomía y de la educación del gusto al sistema educativo“.
Gazpacho, patrimonio cultural
Ahora se reconoce que “el gazpacho es tan importante como una catedral“, afirma al subrayar que hay que conservar ese patrimonio de las recetas tradicionales, que forma parte de la cultura de España.
El gazpacho “es la sopa fría mejor del mundo, sin discusión, y la mas saludable. Un plato completo que tiene proteínas, hidratos, grasas, calorías y permite trabajar ocho horas al sol. La fabada permite trabajar ocho horas a la sombra”, dice Ansón.
Antes, las familias transmitían el gusto y el conocimiento por el comer sano, pero ahora “no enseñamos a los niños a comer“, afirma Ansón, quien recuerda que los escolares comen en sus escuelas, así que “tiene que ser el colegio el que les eduque” en esta materia.
Así, los colegios públicos de Ceuta y Melilla serán los primeros en introducir en septiembre próximo en las aulas de primaria la asignatura de gastronomía y la educación del gusto, según dijo Ansón.
El presidente de la RAG prevé que esta asignatura se introducirá en las dos ciudades porque su sistema educativo es competencia del Ministerio de Educación, mientras en el resto de España corresponde a las comunidades autónomas, que espera que también la adopten.
En ese contexto, señaló que probablemente en enero se facilitará materiales y soportes educativos a las comunidades autónomas que quieran incorporar el programa en sus escuelas.
En cualquier caso y sobre todo en tiempos de crisis, “lo fundamental es que la gente coma”, dijo al indicar que la RAG ha firmado un convenio con el Banco de Alimentos, con la Orden de Malta y con Cáritas “para tratar por todos medios para que llegue alimentación a todas las personas. Eso es lo más importante”.
Sello de salud
Por otra parte, Ansón destacó que la RAG, al igual que la Real Academia de la Lengua, trabaja dentro del proyecto Marca España para la proyección del país en el exterior.
La Real Academia española de Gastronomía no solo ha inspirado a la mayor parte de instituciones similares en el mundo, sino que ha contribuido e impulsado su creación, “siempre en términos de libertad”, según Ansón.
Aparte de las academias de gastronomía de Francia y de Italia, la RAG ha creado el resto de las academias que hay en el mundo, incluidas las 17 autonómicas españolas, señala.
La RAG es una institución financiada por sus socios y que busca apoyo financiero solo para proyectos, entre los que actualmente se incluye la actualización en el diccionario de la Real Academia de la Lengua de definiciones de palabras relacionadas con la gastronomía, declaró Ansón.